TEGUCIGALPA.- La noche del jueves unos sicarios no identificados atacaron a balazos a Johnny Lagos y su esposa Lurbin Yadira Cerrato cuando estos salían de las oficinas del periódico.
Los dos se salvaron de milagro. Lurbin Cerrato salió con heridas leves del ataque. Sin embargo, la muerte anduvo cerca.
Una bala ingresó por la esquina inferior izquierda del vidrio frontal, pasando a milimetros del conductor (Johnny Lagos). Fragmentos de otra bala fueron a dar al pecho de Lurbin Yadira, ocasionándole lesiones leves.
«Ellos los interceptaron y comenzaron a disparar en la parte de enfrente, entonces se tiraron en el suelo. La esposa le gritó a mi padre que también se tirará”, relató el hijo de la pareja después del ataque.
“Luego uno de ellos le dijo al otro: “Remátalo en la cabeza a ese hijo de la gran pu…*”, añadió.
“Ambos están bien, y el director está haciendo las alertas internacionales y las denuncias correspondientes”, dijo.
Según el testimonio de los atacados, a estos los estaban esperando en un carro estacionado a las afueras de las oficinas de El Libertador, ubicadas en la zona Palermo de la capital del país.





