Ella fue la primera dama de Honduras entre 2002 y 2006 durante su matrimonio con el expresidente Ricardo Maduro.
Aguas Ocaña, de origen español, ha manifestado en varias ocasiones su profundo amor por Honduras, donde actualmente desempeña actividades benéficas en beneficio de las comunidades.
Su compromiso se refleja en la fundación que creó en el país centroamericano, llamada Al-Andalus de Aguas Ocaña, destinada a ayudar a quienes más lo necesitan.

La revista Iconos ha compartido una serie de fotografías que evidencian el notorio cambio que han experimentado los cuatro jóvenes bajo el cuidado y amor incondicional de Aguas Ocaña.
Francis Ocaña, la mayor de sus hermanos, es de ascendencia tolupán y originaria de la Montaña de la Flor, en el departamento de Yoro.
Su historia se entrelaza con la tristeza, ya que fue rescatada por Aguas Ocaña a la edad de cuatro años, después de que su padre biológico arrebatara la vida de su madre cuando tenía tan solo tres años.

Milly Ocaña, nacida en Santa Bárbara, reside en Madrid, España, bajo el cuidado de su abuela y otros familiares.

Estas imágenes no solo capturan la evolución física de los jóvenes, sino también el impacto positivo que Aguas Ocaña ha tenido en sus vidas.

Su dedicación a la ayuda humanitaria y el amor que les brinda ha dejado una huella imborrable en la historia de estos cuatro hondureños, quienes ahora, gracias a su apoyo, están dedicados a perseguir sus sueños y metas.

Así luce a sus 60 años la exprimera dama de Honduras bajo el mandato del expresidente Ricardo Madura en el periodo 2002-2006.

A mediados del 2007 la ex primera dama regresó a su país natal, para continuar con sus proyectores personales y sus funciones como representante de varias organizaciones de ayuda.





