Miles de trabajadores, la mayoría empleados y activistas del partido de gobierno, marcharon ayer, en las principales ciudades del país para conmemorar el Día Internacional del Trabajo.
En la capital, el desfile tradicional comenzó en el barrio La Granja y se desplazó por el bulevar de la Comunidad Económica Europea, pasando por el parque El Obelisco, hacia el parque central, donde la dirigencia obrera leyó un comunicado sobre los principales problemas que aqueja a la clase obrera del país.

Entre sus peticiones, destacaron reformas penales, la instalación de la Comisión Internacional Contra la Impunidad y la Corrupción en Honduras (CICIH), una nueva Ley Orgánica del Congreso Nacional para quitarle los superpoderes que tiene el presidente de la Cámara Legislativa y la creación de un mecanismo permanente de diálogo entre el gobierno y los trabajadores para hacer efectivas sus demandas.
Varios sindicatos y sectores gremiales llevaban sus exigencias particulares. Por ejemplo, el Sindicato de Trabajadores del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillado (Sitrasanaa) exigió al alcalde de Tegucigalpa, Jorge Aldana, el pago del pasivo loboral a más de 300 empleados, que han quedado a la deriva desde que la municipalidad asumió el control del agua en la capital. Incluso, los trabajadores de esta oficina quemaron un monigote del jefe edilicio en señal de malestar.

MARCHA DE LIBRE
A la marcha se unió el partido de gobierno, Libre, como lo ha venido haciendo en esta fecha desde que asumió el poder en enero del 2022. De este modo, miles de activistas y empleados públicos afines a este instituto político, acuerparon la movilización, lo mismo que varios ministros, diputados y sus principales dirigentes, entre ellos: el coordinador general, el expresidente Manuel Zelaya Rosales y los aspirantes presidenciales de este partido, Rixi Moncada y Rassel Tomé.
Como ya es una costumbre suya, Zelaya llegó manejando un Jeep que se desplazaba a vuelta de rueda debido a decenas de simpatizantes que lo custodiaban por todos los costados. En el parque central pronunció un discurso y después se marchó. Otros que no se quedaron atrás fueron los denominandos “colectivos”, a bordo de ruidosas motocicletas y famosor por ser los grupos de choques del gobierno en tomas de edificios y carreteras. Esta vez, pintaron mensajes de odio en la sede del Partido Nacional, la mayor oposición del gobierno, que está ubicada en el trayecto de la marcha.


Los famosos motociclistas de los “colectivos” del Libre cuando ingresaban al centro de la capital.








