El tribunal argentino también ordena la detención del ministro venezolano Diosdado Cabello y otros altos funcionarios del gobierno chavista.
Buenos Aires, Argentina
La justicia de Argentina ha dado un paso audaz en la defensa de los derechos humanos al emitir, este lunes, una orden de captura contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por su presunta participación en crímenes de lesa humanidad. La resolución proviene de la Cámara Federal de Buenos Aires, la cual desde principios de 2023 analiza una denuncia presentada por el Foro Argentino para la Defensa de la Democracia (FADD), bajo el principio de jurisdicción universal, que permite a un país juzgar graves violaciones a los derechos humanos, independientemente del lugar donde se hayan cometido.
Además de Maduro, la orden de captura también incluye al ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello, y a otros altos funcionarios del Ejecutivo chavista, quienes han sido señalados por su papel en la represión interna y la violación sistemática de los derechos de la población venezolana.
El Foro Argentino para la Defensa de la Democracia, compuesto por un grupo diverso de políticos, académicos, periodistas, diplomáticos y defensores de derechos humanos, celebró la medida como un avance histórico. En un comunicado emitido poco después de la decisión, el FADD expresó que «la Justicia argentina ha dado un paso crucial en la lucha contra la impunidad de los dictadores». El fallo judicial fue firmado por los jueces Pablo Bertuzzi, Leopoldo Bruglia y Mariano Llorens, quienes respondieron favorablemente a la solicitud de la Fiscalía y del FADD, presentada la semana pasada.
Tomás Farini Duggan, abogado del FADD, destacó la importancia de las declaraciones de las víctimas venezolanas que, «con coraje», han testificado ante la Justicia argentina, narrando la persecución, las detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y torturas que han sufrido durante el régimen de Maduro. Según Duggan, estas valientes declaraciones fueron clave para alcanzar este logro judicial.
El ministro de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires y presidente del FADD, Waldo Wolff, reafirmó el compromiso de la organización de seguir respaldando a los venezolanos en su búsqueda de justicia. “Seguiremos caminando junto a ellos hasta que los responsables sean llevados ante los tribunales internacionales y paguen por sus crímenes”, señaló Wolff con firmeza.
Por su parte, Elisa Trotta, secretaria general del FADD y reconocida activista en defensa de los derechos humanos, subrayó el significado de esta orden de captura, afirmando que “a partir de ahora, Maduro se convierte en un prófugo de la justicia internacional”. Trotta también hizo un llamado al fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Karim Khan, para que avance en las investigaciones que dicha corte ya tiene abiertas contra el gobierno venezolano.
La activista recordó que la CPI lleva años investigando las denuncias de crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela, pero consideró que «es hora de que el fiscal de la CPI actúe y emita sus propias órdenes de captura». Para Trotta, la impunidad ha sido un factor determinante en la prolongación de la crisis humanitaria en Venezuela, y solo mediante acciones concretas de la justicia internacional se podrá poner fin a una década de abusos y violaciones sistemáticas de los derechos humanos.
Esta decisión de la justicia argentina se produce pocos días después de que la Misión Internacional Independiente de la ONU para la Determinación de Hechos denunciara, en su informe más reciente, una «brutal represión» y «violencia sin precedentes» en Venezuela tras las controvertidas elecciones presidenciales del pasado 28 de julio. El informe de la ONU documentó numerosos casos de torturas, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas, que refuerzan las denuncias que vienen sosteniendo organizaciones de derechos humanos tanto dentro como fuera de Venezuela.
El FADD concluyó su comunicado haciendo hincapié en que este tipo de decisiones judiciales son fundamentales para establecer precedentes en la lucha contra la impunidad y enviar un mensaje claro a los responsables de violaciones de derechos humanos en cualquier lugar del mundo.
Mientras tanto, el panorama para Maduro y su círculo cercano parece complicarse cada vez más en la arena internacional, donde el creciente aislamiento y las investigaciones judiciales representan una amenaza tangible para el liderazgo chavista.





