3 de diciembre de 2024
Las crecientes actividades de bandas armadas tienen a los habitantes de Catacamas, Olancho, sumidos en un estado de temor, mientras las autoridades buscan reforzar la seguridad para frenar la ola de violencia.
El alcalde de Catacamas, Marco Ramiro Lobo, hizo un llamado a la Secretaría de Seguridad para investigar a fondo el origen de los recientes hechos violentos que han sacudido al municipio. La intervención policial en la zona se produjo tras un incidente que involucró a hombres armados y agentes de seguridad.
“Necesitamos respuestas claras sobre lo que está detrás de estas situaciones. Como autoridades locales, muchas veces nos enteramos de los hechos por los medios, pero sin recibir explicaciones concretas”, declaró el edil.
Rutina bajo vigilancia
Tras la intervención, los residentes de Catacamas intentan recuperar la normalidad bajo una marcada presencia policial, ordenada por las autoridades de seguridad. Según Lobo, esta medida es esencial para proteger a la población y crear un entorno más seguro.
El incidente que detonó la preocupación ocurrió frente a una iglesia durante una misa en memoria de una persona asesinada el 26 de noviembre. En ese momento, hombres armados amenazaron verbalmente a los policías que se encontraban en el lugar.
La Policía Nacional, liderada por el director Juan Manuel Aguilar, detalló que los sospechosos estaban bloqueando calles cerca de la alcaldía municipal. Aunque los responsables fueron detenidos y se les decomisaron nueve armas largas y nueve cortas, quedaron en libertad poco después.
“Actuamos con prudencia para evitar una tragedia. Entendemos el contexto del funeral, pero su comportamiento era ilegal y no vamos a tolerarlo”, afirmó Aguilar.
Control de armas en la mira
El comisionado retirado Danilo Orellana respaldó la intervención policial y enfatizó la necesidad de regular estrictamente la portación de armas. “En Olancho hay una percepción de que portar armas es algo normal. Esto debe cambiar. Se requieren controles más estrictos, permisos regulados y análisis psicológicos a los portadores”, subrayó.
Orellana instó al Congreso Nacional a legislar para restringir la venta de armas y controlar su circulación en un país golpeado por altos índices de violencia.
Compromiso con la seguridad
Mientras tanto, las fuerzas del orden se mantienen en Catacamas con instrucciones claras de reducir al máximo la criminalidad y garantizar la tranquilidad de los ciudadanos.
El alcalde Lobo reiteró su esperanza de que estas medidas permitan devolver la paz al municipio, aunque reconoció que el camino por delante será arduo si no se atacan las causas profundas de la violencia.
El clamor de los habitantes de Catacamas es un llamado urgente a las autoridades para que refuercen su compromiso con la seguridad y devuelvan la confianza a una población que busca vivir sin miedo.





