Tegucigalpa, Honduras – 29 de diciembre de 2024
La lucha del pueblo misquito de Honduras contra la construcción de una cárcel de máxima seguridad en sus territorios ha alcanzado su día número 31, con un mensaje claro de firmeza y unidad. “Son 31 días de resistencia contra la cárcel de Xiomara Castro y no nos vamos a rendir”, declaró Mirna Wood, líder destacada de esta comunidad indígena, en un video divulgado en redes sociales.
El epicentro de esta controversia es Mocorón, una región del departamento de Gracias a Dios, situada en el oriente de Honduras y fronteriza con Nicaragua. La etnia misquita, que ha habitado estas tierras durante generaciones, rechaza categóricamente la construcción del Centro de Reclusión de Emergencia en esta zona.
Resistencia Bajo Adversidades
La región de Mocorón no solo alberga ecosistemas ricos en biodiversidad, sino también un batallón de infantería de las Fuerzas Armadas desde el siglo pasado. Sin embargo, la posibilidad de convertir este territorio en el sitio de una prisión para 2,000 reclusos ha despertado la oposición activa de los misquitos, quienes consideran esta medida una amenaza a su cultura, sus tierras ancestrales y su forma de vida.
“Si creen que porque estamos bajo la lluvia, mal dormidos y mal comidos nos vamos a rendir, pues estás muy equivocada, Xiomara Castro. Ahora más que nunca estamos firmes y más unidos para luchar contra esa cárcel”, subrayó Wood, expresando la determinación de su pueblo.
Acciones Futuras
Wood también anunció que en enero, los misquitos planean trasladarse a Tegucigalpa para intensificar las medidas de presión contra el gobierno. Esta movilización marca un punto crítico en la lucha de la etnia. “A partir de enero se activan todos los conocimientos ancestrales en cuanto a la defensa, como pueblos indígenas que somos”, enfatizó la líder, destacando que consideran esta situación una “guerra” en defensa de su territorio.
Contexto Político y Ambiental
El anuncio oficial de la construcción de la cárcel en Mocorón fue realizado por el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Roosevelt Hernández, quien visitó el terreno junto a la secretaria de Defensa, Rixi Moncada. Este proyecto se enmarca dentro de los esfuerzos del gobierno de Xiomara Castro para abordar la sobrepoblación carcelaria y contener a individuos de alta peligrosidad.
No obstante, el proyecto ha sido objeto de críticas no solo por parte de los indígenas misquitos, sino también de grupos ambientalistas que temen daños irreparables al ecosistema. En 2023, una iniciativa similar para construir una prisión en las Islas del Cisne, en el Caribe, fue suspendida tras enfrentar una fuerte oposición. La licitación fue declarada nula tres veces debido a irregularidades en los requisitos bancarios de las empresas participantes.
Implicaciones Políticas
El proyecto también está vinculado a las ambiciones políticas de Rixi Moncada, quien busca convertirse en candidata presidencial del partido gobernante Libertad y Refundación (Libre). Este partido, liderado por el expresidente Manuel Zelaya –esposo de Xiomara Castro–, enfrenta una creciente presión interna y externa por sus decisiones controvertidas.
Unidad Indígena Frente a la Adversidad
El pueblo misquito ha reiterado su compromiso con la defensa de su territorio. Su resistencia no solo es una lucha por el derecho a sus tierras ancestrales, sino también una declaración de su determinación de preservar su identidad cultural frente a proyectos que perciben como una amenaza.
“Seguiremos luchando porque nuestras tierras no son un espacio para prisiones, sino para la vida y la preservación de nuestra cultura”, concluyó Mirna Wood, enviando un mensaje contundente al gobierno hondureño y al mundo.
Con el inicio del nuevo año, las tensiones entre el gobierno y la comunidad misquita podrían escalar, poniendo a prueba la capacidad del país para reconciliar intereses nacionales con los derechos de sus pueblos originarios.





