La fallida licitación para abastecer hospitales pone en riesgo la vida de miles de pacientes; expertos alertan sobre improvisación y falta de eficiencia en las compras públicas de medicamentos.
Tegucigalpa, 16 de junio de 2025 — La crisis sanitaria que atraviesa el país ha tomado un rumbo aún más preocupante tras el fracaso en el proceso de licitación para la adquisición de medicamentos esenciales. Según confirmaron autoridades y expertos del sector salud, de los 429 tipos de medicamentos que el sistema hospitalario requiere con urgencia, apenas se logró concretar la compra de 70.
Este déficit en el suministro de fármacos esenciales amenaza con agravar la situación de miles de pacientes con enfermedades crónicas, emergencias médicas o en tratamiento continuo, quienes podrían enfrentar complicaciones graves de salud e incluso la muerte por falta de acceso a sus medicinas.
Impacto en hospitales y centros de salud
En varios hospitales del país, médicos y enfermeros reportan un creciente número de pacientes que abandonan sus tratamientos o que son enviados a sus casas sin recibir el medicamento necesario.
En el Hospital Escuela de Tegucigalpa, una enfermera que pidió no revelar su identidad relató: “Tenemos pacientes con infecciones graves a los que solo podemos darles sueros y esperar que sus defensas respondan. No hay antibióticos, no hay analgésicos potentes, ni siquiera hay guantes suficientes en algunas áreas”.
La situación es similar en los hospitales de San Pedro Sula, Choluteca y Santa Rosa de Copán, donde los directores han tenido que acudir a donaciones privadas o hacer compras parciales a través de fondos de emergencia.
Promesas oficiales y escepticismo
“Lo que necesitamos no es más improvisación ni compras por emergencia, sino una política nacional seria de abastecimiento, con planificación técnica, ejecución eficiente y transparencia”, opinó la economista en salud Karla Fúnez, quien advirtió que seguir comprando medicamentos en pequeños lotes eleva los costos y reduce la calidad del proceso.
“No es solo una cifra, son vidas humanas”
El impacto de esta crisis no se mide únicamente en porcentajes, sino en vidas humanas. Testimonios de pacientes y familiares en redes sociales y medios locales reflejan desesperación, impotencia y rabia.
Para muchos, el fracaso en la licitación y la escasa respuesta institucional son una muestra más de cómo la mala gestión puede traducirse directamente en sufrimiento para la población más vulnerable.
Llamado urgente
El país se encuentra en una de las peores crisis sanitarias de los últimos años. La salud de miles de hondureños está en juego, y cada día que pasa sin soluciones concretas, más personas corren el riesgo de complicarse… o de morir.
“No estamos hablando de papelería o equipo. Estamos hablando de medicinas. Sin ellas, los hospitales se convierten en casas de espera para la muerte.” concluyó el doctor Arriaga con un tono que resume la gravedad de la situación.





