Choloma, Cortés – 29 de junio de 2025
El sector López Arellano de Choloma, en la zona norte de Honduras, volvió a ser escenario de violencia la mañana de este domingo, cuando un joven fue brutalmente asesinado a plena luz del día tras una angustiosa persecución por las calles de la colonia Armando Gale 2.
Según el testimonio de vecinos, el joven —cuya identidad aún no ha sido confirmada, pero tendría unos 25 años de edad— fue visto corriendo desesperadamente por la vía pública, intentando escapar de varios sujetos armados que le daban caza sin reparo alguno. Los testigos describen momentos de pánico, al escuchar los gritos de la víctima y los disparos que se produjeron segundos después.
La persecución culminó en una violenta ejecución. Los atacantes le dieron alcance y abrieron fuego sin misericordia, descargando múltiples impactos de bala sobre el cuerpo del joven, que quedó tendido en el pavimento, frente a varias viviendas.
“Fue una escena aterradora”, relató una vecina que pidió no ser identificada. “Primero escuchamos los pasos, luego los gritos y de repente los disparos. Todos corrimos a encerrarnos. Es algo que no se olvida”.
Minutos después del ataque, elementos de la Policía Nacional se desplazaron hasta el lugar tras recibir múltiples llamadas de emergencia de residentes alarmados. Sin embargo, los responsables del crimen ya se habían dado a la fuga. Pese al operativo desplegado en el área, no se reportaron capturas ni mayores indicios sobre la identidad de los asesinos.
La violencia en Choloma continúa golpeando con fuerza a sus comunidades, muchas de las cuales viven atrapadas entre el temor y la impunidad. En barrios como Armando Gale 2, los hechos criminales se han vuelto parte del día a día, y la población lamenta que la presencia de las autoridades no sea suficiente para frenar la ola de homicidios.
“No sabemos quién será el próximo”, dijo con resignación otro vecino. “Hoy fue ese muchacho, pero mañana puede ser cualquiera de nosotros”.
Las autoridades han hecho un llamado a la población para colaborar con información que permita identificar a los responsables del crimen. Mientras tanto, en la colonia Armando Gale 2, queda una nueva cicatriz de sangre, en una comunidad que sigue clamando por justicia y seguridad.





