Tegucigalpa, Honduras – 7 de septiembre de 2025
La exrectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Julieta Castellanos, advirtió que el Partido Libertad y Refundación (Libre) atraviesa una de sus etapas más críticas desde que llegó al poder, al señalar que su respaldo ciudadano “no supera el 15 por ciento en las encuestas”. Según su análisis, la organización oficialista experimenta un deterioro acelerado debido a la falta de credibilidad y a la escasa capacidad de movilización de sus bases.

Castellanos hizo referencia a la más reciente convocatoria política de Libre en San Pedro Sula, donde —dijo— quedó en evidencia la crisis interna del movimiento. “Ni siquiera su coordinador, Manuel Zelaya, se presentó en el estrado principal, y eso refleja la baja participación tanto de la militancia como de dirigentes que antes mostraban mayor compromiso”, apuntó.
Centralización y falta de democracia interna
Para la exrectora, uno de los problemas estructurales que arrastra la política hondureña es el excesivo control vertical dentro de los partidos. En su criterio, estas prácticas obstaculizan un verdadero ejercicio democrático. “Algunos partidos tienen una autoridad formal, pero no es la que decide; y en otros, las decisiones las toman una o dos personas”, señaló.
Promesas incumplidas y pérdida de confianza
Castellanos fue enfática al señalar que la falta de cumplimiento de las promesas de campaña ha generado una creciente frustración social. “Cuando un gobierno ofrece y no cumple, se constata que las elecciones solo sirven para elegir a un nuevo partido que gobierne, pero no para mejorar la vida de la ciudadanía”, expresó.
En su análisis, esta situación debilita la legitimidad de los procesos electorales y alimenta el desencanto colectivo.
Servicios básicos en crisis
La exrectora también advirtió sobre el deterioro constante de los servicios básicos, un problema que, a su juicio, incrementa el malestar ciudadano. “Todos los días se publican listados de sectores donde no habrá fluido eléctrico, y esa deficiencia afecta la vida cotidiana, la economía y hasta la seguridad”, recalcó.
En cuanto al sistema de salud, Castellanos recordó que sigue siendo uno de los grandes retos del país. El aumento en la demanda de atención, combinado con los elevados precios de los medicamentos, deja a los hondureños en una situación cada vez más precaria.
Desempleo y cierre de empresas
La también analista social subrayó que el desempleo se mantiene como un problema central. “Más de 1,200 empresas han cerrado operaciones en el último período, reduciendo las oportunidades de empleo formal y empujando a miles de hondureños hacia la informalidad o la migración”, afirmó.

Un futuro incierto
Finalmente, Castellanos concluyó que la falta de una estrategia de largo plazo por parte de Libre y del propio gobierno coloca a Honduras en un escenario de creciente descontento social. A su juicio, la ausencia de políticas públicas integrales y sostenibles impide generar confianza en la ciudadanía y debilita aún más a la democracia.
“Estamos frente a una encrucijada donde los partidos políticos deben replantearse sus estructuras y su relación con la sociedad, o de lo contrario, el desencanto será cada vez mayor”, advirtió.





