Tegucigalpa, Honduras.– Los hondureños que utilizan tarjetas de crédito deberán enfrentar un mayor costo financiero este año. El Banco Central de Honduras (BCH) confirmó que la tasa promedio de interés anual por el uso del “dinero plástico” subió de 48.30% a 50.73%, lo que representa un incremento acumulado de 2.43 puntos porcentuales en apenas doce meses.
De acuerdo con el más reciente informe mensual del BCH, este aumento refleja el impacto directo del ajuste en la Tasa de Política Monetaria (TPM), que pasó de 3% a 5.75% desde agosto de 2024. Este cambio, impulsado por las autoridades monetarias para contener la inflación, ha repercutido en todos los productos financieros del país, especialmente en las tarjetas de crédito, uno de los instrumentos más utilizados por los consumidores.
Crecimiento sostenido del costo del crédito
En septiembre de 2024, la tasa promedio para tarjetas emitidas en lempiras se situaba en 48.30% anual; sin embargo, para septiembre de 2025 subió a 50.73%. El alza representa casi cinco veces más de lo que había aumentado en el período anterior (2023-2024), cuando solo se registró un ajuste de 0.53 puntos.
Las tarjetas emitidas en dólares también experimentaron un incremento considerable. En un año, la tasa pasó de 44.94% a 48.59% anual, lo que equivale a una subida de 3.65 puntos porcentuales. En el período anterior (2023-2024), el aumento había sido de 2.08 puntos.
Aunque el encarecimiento del crédito preocupa a los usuarios, los valores actuales aún se mantienen por debajo del tope de 54% anual que establece la Ley de Tarjeta de Crédito como límite máximo para las instituciones emisoras.
Emisores justifican la subida
Ejecutivos de las principales sociedades emisoras de tarjetas que operan en el país explicaron que el incremento no responde a decisiones discrecionales, sino a una fórmula variable determinada por el comportamiento de la tasa activa promedio ponderada de los intereses anuales.
“Al incrementarse la Tasa de Política Monetaria era inevitable que se reflejara un aumento en el costo del dinero plástico”, señalaron representantes del sector financiero. Agregaron que los bancos y emisoras ajustan sus tasas de acuerdo con los parámetros definidos por la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) y el propio BCH.
Cartera y morosidad en aumento
De acuerdo con un informe de la CNBS, al 31 de agosto de 2025, el saldo de la cartera de tarjetas de crédito en el sistema financiero hondureño ascendía a 81,346.1 millones de lempiras, lo que evidencia un crecimiento sostenido en el uso del crédito personal. Sin embargo, la morosidad también aumentó, alcanzando L2,023.4 millones, cifra que representa una señal de alerta sobre el nivel de endeudamiento de los hogares hondureños.
Los márgenes disponibles —es decir, el crédito aún no utilizado por los tarjetahabientes— sumaban 67,478.8 millones de lempiras, lo que indica que pese al incremento en las tasas, muchos consumidores siguen utilizando sus tarjetas como un recurso para cubrir gastos cotidianos.
Impacto directo en los consumidores
Economistas advierten que este incremento en las tasas puede reducir el poder adquisitivo de las familias y afectar el consumo interno, un componente clave del crecimiento económico. Con el encarecimiento del crédito, muchos usuarios deberán destinar una mayor parte de sus ingresos al pago de intereses, reduciendo así su capacidad para ahorrar o invertir.
“El aumento en las tasas de las tarjetas afecta directamente a la clase media, que depende del crédito para financiar sus gastos mensuales. Si los costos siguen subiendo, veremos una desaceleración del consumo en los próximos meses”, explicó un analista financiero consultado.
En tanto, los usuarios deberán ser más cautelosos en el uso de sus tarjetas de crédito, ya que cada compra diferida podría costarles más de lo previsto.
Conclusión:
El aumento al 50.73% anual en las tasas de interés de las tarjetas de crédito coloca a Honduras entre los países con los créditos más caros de la región. Aunque las autoridades aseguran que el sistema se mantiene dentro de los límites legales, la realidad para miles de hondureños será un presupuesto más ajustado y un endeudamiento que exige prudencia financiera en los meses venideros.





