La Organización de los Estados Americanos (OEA) instó este lunes a las autoridades hondureñas a iniciar de inmediato el escrutinio especial de las elecciones generales del pasado 30 de noviembre, ante los retrasos acumulados por obstáculos administrativos y fallas tecnológicas. El llamado fue realizado por el jefe de la misión de observación electoral, Eladio Loizaga, durante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente del organismo.
Loizaga calificó como “injustificable” la demora en el procesamiento y publicación de los resultados oficiales, y pidió al Consejo Nacional Electoral (CNE) adoptar decisiones expeditas para agilizar el proceso. Subrayó que, a estas alturas, no es aceptable atribuir la dilación al software o a la empresa proveedora del sistema.
El escrutinio general se reanudó el domingo con Nasry “Tito” Asfura, del Partido Nacional, liderando el conteo con el 40,54 % de los votos, seguido muy de cerca por Salvador Nasralla, del Partido Liberal, con el 39,19 %, según el 99,80 % de las actas procesadas. Sin embargo, el CNE aún no ha iniciado el recuento especial de las actas con inconsistencias, procedimiento clave para la validación final de los resultados.
La OEA reconoció que, aunque existen atrasos significativos, no se han identificado indicios que pongan en duda la voluntad expresada en las urnas. No obstante, Loizaga advirtió que las narrativas de fraude promovidas tanto por sectores oficialistas como de oposición, e incluso desde una de las autoridades electorales, han dañado la institucionalidad democrática y aumentado la tensión política.
El pronunciamiento se da en un contexto de creciente controversia, luego de que el Parlamento hondureño condenara lo que considera injerencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el proceso electoral. En respuesta, el representante de Honduras ante la OEA, Roberto Quesada, criticó a algunos embajadores del organismo por, según dijo, descalificar a funcionarios hondureños para congraciarse con potencias extranjeras.
Pese a las tensiones, la misión de observación de la OEA afirmó que las elecciones se desarrollaron con normalidad y alta participación ciudadana, salvo incidentes aislados en algunos municipios, e insistió en la necesidad de concluir el proceso con transparencia y prontitud para preservar la confianza en la democracia hondureña.





