Quimistán, Santa Bárbara. — La celebración de la Nochebuena terminó convertida en tragedia en el municipio de Quimistán, Santa Bárbara, luego de que una mujer identificada como Iris Sagastume Muñoz fuera asesinada en circunstancias que apuntan, preliminarmente, a un crimen pasional. Las autoridades investigan como principal sospechoso a su pareja sentimental, quien presuntamente reaccionó con violencia tras verla bailar con otro hombre durante una fiesta comunitaria.
De acuerdo con versiones recopiladas por la Policía Nacional y testimonios de personas que se encontraban en el lugar, los hechos ocurrieron durante la noche del 24 de diciembre, cuando vecinos del sector realizaban una convivencia propia de las festividades navideñas. En ese ambiente festivo, Iris Sagastume Muñoz fue vista compartiendo y bailando con varios asistentes, entre ellos un hombre que no era su pareja, situación que habría provocado el enojo del ahora sospechoso.
Testigos relataron que, tras el baile, se produjo una discusión entre la víctima y su acompañante sentimental, la cual se intensificó con el paso de los minutos. Posteriormente, Iris se retiró del lugar, pero horas más tarde fue encontrada sin vida, presentando heridas provocadas con arma blanca, según el informe preliminar de Medicina Forense.
La escena del crimen fue acordonada por agentes policiales, quienes iniciaron de inmediato las diligencias investigativas. El cuerpo de la víctima fue trasladado a la morgue judicial para la respectiva autopsia, mientras que fiscales del Ministerio Público abrieron un expediente para esclarecer el caso y determinar responsabilidades penales.
Fuentes cercanas a la investigación indicaron que el principal sospechoso huyó del lugar tras el crimen, por lo que se ha desplegado un operativo de búsqueda para dar con su paradero. Las autoridades no descartan que el hecho esté vinculado a antecedentes de violencia doméstica, un problema que continúa cobrando vidas de mujeres en el país.
Familiares y amigos de Iris Sagastume Muñoz expresaron su consternación por el crimen y exigieron justicia. La describieron como una mujer alegre, trabajadora y muy querida en su comunidad. “Era una noche para celebrar, no para perder una vida”, lamentó uno de sus allegados.
Este nuevo hecho violento vuelve a encender las alarmas sobre los feminicidios en Honduras, especialmente durante fechas festivas, cuando el consumo de alcohol y los conflictos de pareja suelen intensificarse. Organizaciones defensoras de los derechos de la mujer reiteraron el llamado a las autoridades para fortalecer las medidas de prevención y protección a mujeres en situación de riesgo.
El Ministerio Público aseguró que el caso será tratado con prioridad y que no se permitirá la impunidad. Mientras tanto, la comunidad de Quimistán permanece consternada por una tragedia que apagó la vida de Iris Sagastume Muñoz en una noche que debía estar marcada por la unión y la paz.





