Tegucigalpa, 15 de febrero de 2026 — En un mensaje marcado por la firmeza y la reflexión pastoral, el cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez aseguró que Honduras necesita con urgencia reconciliación y perdón, pero también justicia verdadera, como condición indispensable para construir un país distinto en 2026.

Durante su homilía dominical en la Basílica Menor de Suyapa, el líder religioso enfatizó que el anhelo de paz no puede desligarse de la reparación del daño causado por la injusticia. “Si queremos algo nuevo en este año 2026, necesitamos que haya reconciliación, que haya paz y que haya perdón, pero que haya justicia”, subrayó ante cientos de fieles congregados en el principal santuario mariano del país.
Perdón no significa encubrimiento
“Perdón no quiere decir tapen, pongan debajo de la alfombra todo lo negativo y ya se acabó”, expresó. A su juicio, la reconciliación auténtica exige reconocer la falta y reparar el daño.
El religioso condenó de manera directa los asesinatos que se registran con frecuencia en Honduras. “Casi cada día hay asesinatos. Eso es contra Dios, es contra las enseñanzas del Señor Jesús, y tenemos que hacer algo para que eso termine”, manifestó con preocupación.
Educar desde la familia en el respeto a la vida
Rodríguez sostuvo que la solución a la violencia no puede depender únicamente de las instituciones del Estado, sino que debe nacer en el núcleo familiar. En ese sentido, recordó que los padres tienen la responsabilidad de inculcar en sus hijos el valor sagrado de la vida.
Con este mensaje, el cardenal hondureño dejó claro que la reconciliación nacional no puede construirse sin justicia, ni la paz puede sostenerse sin respeto a la vida y a la dignidad de cada persona. Su llamado resuena en un país que enfrenta desafíos profundos, pero que, según su mensaje pastoral, aún tiene la oportunidad de sanar si apuesta por la verdad, la reparación y el amor como bases de convivencia.






