La medida establece que el Estado asumirá el 50% del aumento registrado en dos de los principales derivados del petróleo: la gasolina regular y el diésel.
Tegucigalpa, Honduras.– Ante el fuerte incremento en los precios internacionales del petróleo provocado por la crisis geopolítica en el Medio Oriente, el gobierno que encabeza el presidente Nasry Asfura anunció la implementación de un subsidio temporal destinado a reducir el impacto económico en la población.
La medida establece que el Estado asumirá el 50% del aumento en la gasolina regular y el diésel, combustibles de alto consumo en el país tanto para uso doméstico como productivo. Según el comunicado oficial, esta decisión busca amortiguar los efectos de la volatilidad del mercado internacional en la economía nacional.
El ajuste internacional refleja incrementos significativos en los precios de referencia. Para la semana del 16 de marzo de 2026, la gasolina regular registró un alza de 6.24 lempiras por galón, mientras que el diésel aumentó 11.60 lempiras. Con la aplicación del subsidio, el gobierno absorberá 3.12 lempiras en gasolina regular y 5.80 lempiras en diésel, reduciendo parcialmente la carga para los consumidores.
Esta decisión forma parte de una serie de medidas evaluadas por el Ejecutivo en las últimas semanas. Desde inicios de marzo, la administración de Asfura venía analizando alternativas para enfrentar el encarecimiento de los combustibles, reconociendo incluso la presión que los subsidios representan para las finanzas públicas.
En ese sentido, el gobierno reiteró que continuará monitoreando el comportamiento de los precios internacionales del petróleo y no descartó adoptar nuevas disposiciones en función de la evolución del mercado. Asimismo, aseguró que actuará con responsabilidad para mantener la estabilidad económica del país y mitigar los efectos de la crisis global.
El subsidio anunciado llega en un momento en el que el alza sostenida de los combustibles amenaza con impactar otros sectores clave, como el transporte, la energía eléctrica y los productos de la canasta básica, generando preocupación entre la población hondureña.





