Washington (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió extender hasta el próximo 6 de abril el ultimátum impuesto a Irán para que reabra el estratégico estrecho de Ormuz, en un movimiento que refleja tanto avances diplomáticos como la persistencia de tensiones militares en la región.
El anuncio, realizado a través de su red social Truth Social, confirma que la administración estadounidense otorgó diez días adicionales al Gobierno iraní, luego de que inicialmente el plazo venciera esta semana. Según explicó el mandatario, la decisión responde a una solicitud directa de Teherán y a señales positivas en las conversaciones en curso.
“Las negociaciones continúan y están progresando muy bien”, aseguró Trump, al tiempo que cuestionó versiones difundidas por algunos medios que, según él, distorsionan la realidad del proceso diplomático.
Un punto estratégico en disputa
El estrecho de Ormuz, paso clave por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, se ha convertido nuevamente en el centro de la disputa. La exigencia de Washington es clara: su reapertura total bajo amenaza de una respuesta militar contundente que incluiría la destrucción de infraestructuras energéticas iraníes.
La medida inicial había sido presentada como un ultimátum firme, pero las recientes negociaciones han llevado a flexibilizar los tiempos, sin que ello implique una reducción en la presión.
Equipo negociador y posibles escenarios
Trump señaló que la decisión de ampliar o no el plazo dependerá de las recomendaciones de su equipo más cercano, entre ellos el vicepresidente JD Vance, el enviado especial para Oriente Medio Steve Witkoff y su asesor y yerno Jared Kushner.
“Aún no lo sé”, respondió el mandatario al ser consultado sobre una posible nueva prórroga, dejando abierta la posibilidad de endurecer nuevamente su postura si las conversaciones no avanzan en la dirección esperada.
De acuerdo con Trump, Irán ha comenzado a mostrar señales de apertura, permitiendo el tránsito de varios petroleros por el estrecho como gesto de buena voluntad, lo que podría interpretarse como un intento de evitar una escalada mayor.






