Gobierno destinará al menos 460 millones de lempiras para cubrir parcialmente el costo de la factura eléctrica de los usuarios.
Tegucigalpa, Honduras. — En un intento por reducir el impacto del incremento en los precios de la energía eléctrica y los combustibles, el Gobierno de la República anunció un amplio programa de subsidios que beneficiará a miles de consumidores en todo el país, priorizando a los sectores más vulnerables y a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).
El anuncio fue realizado por el ministro de Comunicaciones, José Augusto Argueta, quien detalló que se destinarán al menos 460 millones de lempiras para cubrir parcialmente el costo de la factura eléctrica de los usuarios. La medida fue acordada tras una reunión de la mesa técnica interinstitucional y posteriormente oficializada mediante un decreto ejecutivo (PCM) firmado por el presidente Nasry Asfura.
Alcance del subsidio energético
De acuerdo con lo explicado por las autoridades, el beneficio será aplicado de forma escalonada según el nivel de consumo de energía, con el objetivo de favorecer principalmente a los hogares de menor gasto eléctrico.
En ese sentido, los usuarios residenciales que registren un consumo de hasta 150 kilovatios hora recibirán un subsidio del 100 %, lo que significa que no deberán pagar por ese servicio durante el período establecido. Para aquellos cuyo consumo oscile entre 151 y 500 kilovatios, el apoyo cubrirá el 50 % del valor de la factura.
El programa también contempla un respaldo importante para el sector productivo. Las mipymes con un consumo inferior a los 1,000 kilovatios tendrán acceso a un subsidio total del 100 %, mientras que aquellas que consuman entre 1,000 y 3,000 kilovatios recibirán una compensación del 50 %.
Según Argueta, esta estrategia busca no solo proteger la economía familiar, sino también evitar afectaciones mayores en los pequeños negocios, considerados clave para la generación de empleo en el país.
Subsidio a combustibles complementa el plan
Como parte del paquete de medidas económicas, el funcionario informó que el Gobierno también ha destinado más de 536 millones de lempiras para mitigar el alza en los precios de los combustibles.
Actualmente, el Estado absorbe hasta 12 lempiras por cada galón de combustible, una cifra que, según explicó, supera incluso los ingresos que percibe el fisco por concepto de impuestos en este rubro. Esta acción pretende contener el efecto en cadena que el encarecimiento de los carburantes genera en el transporte, la producción y el costo de vida en general.
Otras acciones para aliviar la carga económica
Además de los subsidios directos, el Gobierno ha puesto en marcha una serie de medidas complementarias orientadas a reducir el gasto de las familias hondureñas y mejorar la eficiencia en el consumo energético.
Entre ellas se encuentra la implementación del teletrabajo en instituciones del sector público, con el fin de disminuir costos operativos y consumo de combustible. Asimismo, se ha flexibilizado la jornada educativa durante períodos de evaluación, buscando optimizar recursos en el sistema educativo.
Otra de las disposiciones incluye la reducción del 10 % en los precios de productos básicos distribuidos por la Suplidora Nacional de Productos Básicos, así como la regulación de horarios para el transporte pesado y los servicios de recolección de desechos, medidas que apuntan a mejorar la logística y reducir el consumo energético.
Evaluación de nuevas medidas
El Gobierno, a través de sus distintas dependencias, aseguró que continúa evaluando nuevas estrategias junto a actores del sector energético y económico. El objetivo, según indicaron las autoridades, es implementar soluciones sostenibles tanto a corto como a mediano plazo frente al contexto de incremento en los costos internacionales.
El ministro Argueta enfatizó que estas decisiones responden a la necesidad urgente de proteger el poder adquisitivo de la población hondureña, especialmente en un escenario marcado por presiones inflacionarias y aumentos en servicios esenciales.
Con este paquete de medidas, la administración de Nasry Asfura busca amortiguar el impacto económico en los hogares y mantener la estabilidad de sectores productivos clave, en medio de un panorama energético desafiante a nivel global.






