Ya no hay dudas de que el régimen de Nicolás Maduro mata a quienes le adversen. Amnistía Internacional emitió un informe especial a propósito de la represión que han protagonizado en Venezuela las fuerzas de seguridad del Estado. La organización registra masivas violaciones a derechos humanos, como ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias, torturas, malos tratos y especialmente ataques a la población civil por parte de cuerpos armados estatales.
“Hemos documentado una política represiva y sistemática para silenciar voces de quienes exigen derechos y rendición de cuentas. Las fuerzas de seguridad se han convertido en perpetradoras de las peores violaciones de derechos humanos”, dijo Érika Guevara, directora para las Américas de Amnistía Internacional.
De visita en Caracas, la defensora detalló que tan solo entre el 21 y el 25 de enero pasado hubo 41 muertos en contexto de protestas y represión, además de 900 personas detenidas en cinco días, “incluyendo decenas de menores de edad sometidos a malos tratos y mezclados en calabozos con población adulta”. Muchos de esos apresados continúan encarcelados y otros obtuvieron libertades restringidas.
Maduro “se ha ensañado con la gente más empobrecida que dice defender, pero que luego asesina, detiene y amenaza”, dijo Guevara sobre poblaciones donde “existe una amplia presencia de grupos armados oficialistas en estos sectores, cuyos habitantes dependen en gran medida de los, actualmente limitados, programas de distribución de alimentos básicos del Estado”.






