Italia sigue con el rumbo positivo en los últimos días, y jornada a jornada las cifras empiezan a compensar los esfuerzos de casi un mes de confinamiento en el país mediterráneo. Este sábado se han registrado 681 nuevos fallecimientos de personas con coronavirus Covid-19, y la cifra total de muertos ya supera los 15.000 (15.362), pero el lado bueno de esta tragedia estadística diaria es que es la cifra más baja de fallecidos de los últimos nueve días, desde el 26 de marzo.
Italia detectó el primer brote de coronavirus el 21 de febrero y hasta el momento contabiliza 124.632 contagios totales, incluyendo enfermos actuales (88.274), fallecidos y curados. De los casos activos, 55.270 están aislados en sus domicilios y un total de 33.004 están hospitalizados, de ellos 3.994 en cuidados intensivos, que son 74 personas menos que ayer, y es la primera vez que bajan los ingresos en las UCI, según Protección Civil.
Además, en las últimas 24 horas se ha dado de alta 1.418 personas, lo que eleva la cifra total de recuperados a 20.996.
Ante la mejoría, preocupa el relajamiento
Todas estas esperanzadoras cifras tienen un reverso negativo, del que las autoridades sanitarias llevan advirtiendo en los últimos días. El Gobierno teme que se traduzcan en un relajamiento de las medidas de confinamiento, como se ha observado en las últimas horas, coincidiendo con la llegada del fin de semana, en algunas ciudades como Nápoles y Génova y en barrios de Roma.
El Ejecutivo italiano recuerda que aún están lejos del final y demandan que no se baje la guardia ante el grave riesgo de un repunte de contagios, una segunda ola que los gobiernos temen en un momento en que el sistema sanitario se encuentra sobreexigido y debilitado. Al fin y al cabo, en el último día se han registrado 2.886 nuevos contagios activos.
Los sanitarios piden más protección
El personal sanitario italiano, uno de los colectivos más expuestos en la crisis del coronavirus, ha reclamado este sábado más material médico que les proteja y que la Unión Europea (UE) desarrolle una estrategia conjunta que les ampare.
«Utilizar una simple mascarilla quirúrgica no ha protegido a los médicos italianos. Los trabajadores sanitarios son esenciales. Sin médicos, reanimadores, enfermeras es muy difícil garantizar la supervivencia de los enfermos más graves con coronavirus», ha declarado Palermo, al tiempo que ha reclamado más mascarillas filtrantes, adecuadas para estas circunstancias, y más equipos de protección individual.
«Italia ha sido el primer país de occidente en luchar contra este virus. Todos esperaban que el virus quedara aislado en China, pero no ha sido así». «Espero que la experiencia de Italia pueda ser útil para el resto de países occidentales», ha manifestado.






