El gobierno de los Estados Unidos comenzó con el pago de los estímulos sociales para intentar rescatar a los norteamericanos del tsunami financiero y el freno absoluto de la economía en todo el mundo. Fue así que el viernes pasado Charles Calvin, un bombero voluntario en New Chicago, Indiana, se acercó a su cajero automático ATM para cobrar parte de aquel paquete de salvataje.
Calvin colocó su plástico, digitó su clave personal y fue hacia la opción de retiro de dinero. Quería unos 200 dólares de los 1700 que le habían depositado. Fue allí cuando decidió ver con cuánto efectivo contaba en su cuenta bancaria. Al observar la cifra, no pudo creerlo: tenía un total de 8.200.000 dólares. Se había transformado en millonario de la noche a la mañana y no podía creerlo. “Fui al cajero automático en el Family Express y una vez que retiré $ 200 de mi cuenta, miré el saldo disponible que aún quedaba en mi cuenta”, dijo.
/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae.s3.amazonaws.com/public/EYAM66VF65FSLHX2XMLUAXOGCA.jpg)
/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae.s3.amazonaws.com/public/ARMPWQOKJBB6VIZYKIASGML3UA.jpg)
El lunes prefirió telefonear al banco para saber qué había ocurrido. Los ejecutivos le informaron que ya no figuraba ese dinero en su cuenta aunque sí el estímulo de 1.700 dólares. Calvin sintió algo extraño en su interior: ¿qué había ocurrido? ¿Estarían todos los necesitados el dinero que les correspondía por parte del estado? ¿Reciben de más? ¿De menos?
«Esto apesta. Pasas de ser millonario un segundo y luego vuelves a estar en bancarrota nuevamente. Pero bueno, una vez que eres pobre no tienes otro lugar a donde ir más que subir”, resumió el hombre en una entrevista a la estación de televisión WGN9.





