27 septiembre, 2021
El apego al dinero “fácil” ha hecho caer a algunos hondureños en las “garras” de una “mafia colombiana” que opera en las principales ciudades del país prestando cuantiosas sumas a comerciantes sin aval o garantías, pero la mora es la muerte.
A esta modalidad se le llama “pitufeo de capitales”, fue introducida por el narcotraficante colombiano, Pablo Escobar en las ciudades del país suramericano, luego se expandió hasta Honduras y otras naciones que sirven de paso obligado de las drogas.
“Doña Ariana”, una de las víctimas, tenía una “trucha” en las cercanías al Hospital Escuela Universitario (HEU), el negocio de vender baleadas comenzó bien para mantener a seis hijos.
Sin embargo, comenzó la pandemia por el COVID-19 y la clientela desapareció. La desesperación por no llevar el pan de cada día a sus hijos de entre los 6 a 10 años, se apoderó de la madre soltera.
Un día, a su humilde negocio llegó una mujer en motocicleta y le dejó un papelito con un número telefónico. La emprendedora que apenas aprobó tercer grado de formación escolar, leyó y en el escrito donde se le indicaba que estaba la solución a sus problemas financieros.
A la humilde comerciante le prestaban sin aval o garantías, 2 mil 500 lempiras. La señora con 40 años vio el milagro de su vida y llamó a las personas que estaban detrás del teléfono. En la tarde tenía en su negocio a una mujer con el dinero, la cobradora solo le indicó que dicho “prestamito rápido” se pagaba diariamente 120 lempiras.





