Más de 1,700 menores fueron desplazados forzosamente.
Un informe de la Agencia de Naciones Unidad para los Refugiados (Acnur) señala que en Honduras muchos niños y niñas que viven en condiciones de pobreza extrema han sido víctimas de desplazamiento forzado, lo que ha ocasionado que discontinúen sus estudios o no puedan acceder a la educación, haciéndolos vulnerables a ser reclutados por el crimen organizado.


La organización indica que según el Comisionado Nacional para los Derechos Humanos (Conadeh) en Honduras, 1,798 niños, niñas y adolescentes se desplazaron de manera forzada o se encontraban en riesgo de desplazamiento.
Ante eso resaltan la importancia de asegurar la protección de los estudiantes y el personal docente, dentro y fuera de las escuelas, para garantizar el acceso a la educación y prevenir que la violencia vulnere los derechos de los niños.





