«Uno en la calle prefiere más las drogas que alimentarse que comer», confesó la mujer mientras permanecía atada a una silla en los juzgados de la ciudad de Choluteca, al sur de Honduras.

La protagonista de la historia relató a llegó en estado de ebriedad a la casa de su madre en el barrio La Ceiba.

A su madre no le gustó y empezaron a discutir, lo que llevó a que esta llamara a la Policía Nacional y la hija fuera arrestada.

Mientras aguardaba conocer su destino legal, la joven madre expresó la esperanza de que su progenitora retirara la denuncia en su contra.

La madre de la implicada se presentó en el lugar y anunció que le daría una última oportunidad a su hija. «Yo soy madre soltera y no tengo dinero para ayudarle, ella es lo único que me queda. Le daré la última oportunidad porque ella tiene tres hijos y tiene que cuidarlos», afirmó.

También compartió que «la camino buscando en la calle para que no le pase nada; hace poco tuvo un gran accidente y no quiero que le pase algo en la cárcel. Le daré una última oportunidad».