German Edgardo Leitzelar Hernández
Tratando de transcribir cual si el hablar viniera de una charla de un momento cotidiano, diríamos, pucha, cuando vemos que ya ni la doctrina jurídica, ni el deseo de dar a cada quien lo suyo, ni el lema de luchar por la justicia alimentan los actos de nuestras autoridades, esto porque el ingrediente político de imponer es lo único que funciona aquí, nos queda claro que luchar contra la corrupción tendría que ser la frase que viene después de decir “Había una vez que existía un…”, seguido de un lamento que dice “…pobre país”. Eso es lo que tenemos y, ahora hasta la impunidad se volvió constitucional y, acto seguido el flamante presidente del Congreso dice que la auto amnistía de los del golpe será revisada y perseguidos los que la recibieron y así tener al maravilloso logro de que luego otros revisen el auto amnistía de ellos y, así venga ese círculo vicioso del nunca acabar, cuando simple y sencillamente lo que tenemos es, un abuso permanente de unos y otros, donde simplemente esperan su turno para hacer y deshacer con todo lo que se les ronque y antoje, destruyendo la institucionalidad y el Estado de Derecho, todo junto a la esperanza de toda una nación por tener siquiera un milímetro de mejoras en sus vidas que nunca llegará.
Nada demuestra de lo que se hace, muestra una mínima voluntad de luchar realmente contra la corrupción, se acaban las soluciones, ya no importa si sabemos técnica jurídica, si tendremos tecnología electoral, si conocemos un oficio, ya no tenemos dentro de la “sin clase” política que ha actuado en los últimos años a nadie que luche de verdad en contra de la corrupción, la criminalidad y los delitos en general en Honduras. Ahora los partidos solo negocian los intereses mezquinos de sus “lideres”, y ahora con rango constitucional que da carta abierta a seguirlos cometiendo o para que todo aquel que los cometa o haya cometido no tengan que presentarse ante la justicia y si lo hizo salga pronto, porque la señora justicia fue exiliada del país, pero con la diferencia que los que, si volvieron de sus exilios, vinieron a asegurar de que la justicia no vuelva nunca.
Se denunció el Tratado de Extradición en lugar de buscar métodos para seguir trabajando con gobiernos amigos para luchar contra flagelos como el narcotráfico, estos dos actos entierran más profundamente el sueño de una CICIH, anulando del todo la posibilidad de que llegue a nuestra patria un mecanismo internacional, todo esto desaparece aún más, mientras las mafias que se han apoderado de nuestra nación, nos convierten en un país gobernado por políticos que parecen ser propiedad de los financiamientos de campañas o de las contrataciones públicas, todas con dinero sucio, criminalizando todo acto. La infiltración de nuestros gobiernos por todos estos elementos venidos desde el crimen organizado y aumentados por la poca institucionalidad que queda, encima cae en las peores manos pues, cada canal de justicia o institucionalidad se ve cooptado, mientras con dolor vemos como nuestra Honduras no tiene siquiera las instancias básicas para poder prevenir y combatir estos males.
Luego en lugar de utilizar cada canal de manera productiva, se decide dar un discurso que parece campaña política interna en un espacio internacional, se retoma el ya extra utilizado tema del golpe de Estado, el cual se vuelve cada vez más una excusa política para desviar el hecho de que la realidad que se percibe es que se está protegiendo a un círculo cercano, desde el momento que se da la cancelación del Tratado, todo se vuelve propio de una red política que parece mezclarse con delincuencia organizada y es inevitable que, la percepción del país dentro o fuera, sea que nosotros no evaluamos causas judiciales o que si estas causas involucran a políticos hondureños, nunca llegan a un destino, a menos que la acción se dé con fines políticos para afectar o los opositores, más nunca con el propósito de eliminar la impunidad y construir un espacio de justicia y aplicación de las leyes de manera correcta.
“CIUDADANOS, SI NO LUCHAMOS HOY, MAÑANA SOLO QUEDARÁ EL LAMENTO DE LO QUE ALGUNA VEZ PUDO HABER SIDO”
*Abogado laboralista independiente.
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