Tegucigalpa. – Por cuarto año consecutivo, el sistema educativo hondureño vuelve a cerrar sin alcanzar la meta legal de 200 días de clases. Según el más reciente informe de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), el año escolar 2025 concluyó con apenas 161 días efectivos de clases, muy por debajo del estándar establecido por la Ley Fundamental de Educación.
“El año cerró con menos días de los proyectados por el gobierno, un 8 % por debajo de la meta de 171 días, y nuevamente no se cumplió con los 200 días que exige la legislación educativa”, señaló Escoto en declaraciones brindadas a medios nacionales.
Cuatro años sin cumplir la ley educativa
El informe de la ASJ detalla que durante los cuatro años de la administración de la presidenta Xiomara Castro, ningún ciclo escolar ha logrado cumplir los 200 días de clases. El año con mejor desempeño fue el segundo, en 2023, cuando se alcanzaron aproximadamente 180 días efectivos.
Escoto lamentó que esta situación se haya convertido en una constante que afecta directamente el aprendizaje de más de 1.7 millones de estudiantes del sistema público. “Cada año que no se cumple el calendario completo, estamos hablando de miles de horas de aprendizaje perdidas, especialmente en las zonas rurales donde la educación ya es precaria”, advirtió.
Infraestructura en crisis y elecciones próximas
El especialista también alertó sobre el deterioro de los centros educativos, señalando que el 40 % de los 19 mil edificios escolares del país carecen de servicios básicos como agua potable, energía eléctrica y sanitarios adecuados.
“Es preocupante que muchos de los edificios donde se realizarán las elecciones no tengan las condiciones mínimas. No hay agua, no hay electricidad y en algunos casos ni siquiera techos en buen estado. Esto demuestra la urgencia de un plan nacional de mantenimiento escolar”, sostuvo Escoto.
Un sistema en deuda con la niñez hondureña
La ASJ reiteró su llamado al Secretario de Educación, Daniel Sponda, para que el 2026 se planifique con mayor previsión, asegurando que las interrupciones laborales o administrativas no afecten el cumplimiento del calendario.
Mientras tanto, padres de familia y organizaciones civiles han expresado su frustración ante lo que consideran una “deuda estructural” del Estado con la niñez hondureña. “Los niños no pueden seguir pagando las consecuencias de la falta de gestión. Ya son cuatro años consecutivos sin cumplir ni la mitad de las promesas en educación”, expresó una representante de la Federación Nacional de Asociaciones de Padres de Familia (FENAPAFH).
Conclusión:
El cierre anticipado del año escolar 2025 evidencia una vez más las carencias estructurales del sistema educativo hondureño. Cuatro años después del inicio del gobierno de Xiomara Castro, la promesa de garantizar educación continua y de calidad sigue pendiente, mientras miles de estudiantes enfrentan un futuro incierto marcado por la falta de oportunidades y un aprendizaje interrumpido.





