19 de noviembre de 2025 – 3:31 AM
La violencia criminal volvió a cobrarse la vida de dos oficiales de la Policía Nacional en una sola jornada, dejando en evidencia la creciente osadía con la que operan las bandas delictivas en Honduras. Los agentes, identificados como Fredy Adrián Contreras Zelaya y el subcomisario Vargas, murieron en ataques armados distintos registrados en La Empalizada, Olancho, y en el conflictivo sector de Monte Bello, Chamelecón, en San Pedro Sula.
Emboscada mortal en Olancho
El inspector Fredy Adrián Contreras Zelaya fue asesinado a las 9:00 de la mañana, cuando se disponía a supervisar una camioneta sospechosa que transitaba por la comunidad de La Empalizada, entre Juticalpa y Catacamas.
Según informes preliminares, los ocupantes del vehículo negro abrieron fuego de manera sorpresiva contra la patrulla policial que realizaba labores preventivas en el marco de la Operación Alcázar. Contreras Zelaya murió al instante y otro agente resultó gravemente herido.
Tras el ataque, los agresores huyeron a bordo de la camioneta, que poco después chocó contra árboles a la orilla de una estrecha carretera de tierra. Testigos relataron que el conductor aparentemente estaba bajo efectos de alguna sustancia. Los delincuentes abandonaron el vehículo y escaparon entre matorrales, aprovechando el terreno montañoso.

Agentes policiales activaron protocolos de emergencia y hallaron el automóvil Nissan Pathfinder sin placas, una escopeta y un teléfono celular, considerados indicios clave para la investigación. Una persona fue detenida para determinar si tiene relación con el crimen.
“Perdió la vida en el cumplimiento de su deber al ser atacado por un grupo de civiles armados”, lamentó Miguel Martínez Madrid, director de comunicaciones de la Secretaría de Seguridad, al destacar la trayectoria y valentía del agente Contreras Zelaya.
Otro oficial asesinado en San Pedro Sula
En paralelo, en la zona “caliente” de Monte Bello, en el populoso barrio de Chamelecón, murió el subcomisario Vargas, también en un enfrentamiento con delincuentes fuertemente armados. La Secretaría de Seguridad calificó la situación en el sector como crítica debido a la presencia activa de estructuras criminales.
Patrullajes bajo fuego y un país en alerta
La muerte de ambos oficiales ocurre en un contexto de creciente inseguridad, especialmente en zonas rurales como Olancho, donde el crimen organizado opera con armamento de alto poder, complicando las operaciones de las fuerzas de seguridad.
Este nuevo ataque se suma al asesinato del agente Chown Antonio Bosen Benítez, ocurrido el 22 de octubre, cuando narcotraficantes lo acribillaron durante un ataque armado dentro del hospital de Puerto Lempira, en Gracias a Dios.
Las autoridades mantienen operativos de búsqueda en ambas zonas, mientras la institución policial vuelve a vestirse de luto por la pérdida de dos de sus miembros en menos de 24 horas.
Los agentes, identificados como Fredy Adrián Contreras Zelaya y el subcomisario Vargas, murieron en ataques armados distintos registrados en La Empalizada, Olancho, y en el conflictivo sector de Monte Bello, Chamelecón, en San Pedro Sula.
Emboscada mortal en Olancho
El inspector Fredy Adrián Contreras Zelaya fue asesinado a las 9:00 de la mañana, cuando se disponía a supervisar una camioneta sospechosa que transitaba por la comunidad de La Empalizada, entre Juticalpa y Catacamas.
Según informes preliminares, los ocupantes del vehículo negro abrieron fuego de manera sorpresiva contra la patrulla policial que realizaba labores preventivas en el marco de la Operación Alcázar. Contreras Zelaya murió al instante y otro agente resultó gravemente herido.
Tras el ataque, los agresores huyeron a bordo de la camioneta, que poco después chocó contra árboles a la orilla de una estrecha carretera de tierra. Testigos relataron que el conductor aparentemente estaba bajo efectos de alguna sustancia. Los delincuentes abandonaron el vehículo y escaparon entre matorrales, aprovechando el terreno montañoso.
Agentes policiales activaron protocolos de emergencia y hallaron el automóvil Nissan Pathfinder sin placas, una escopeta y un teléfono celular, considerados indicios clave para la investigación. Una persona fue detenida para determinar si tiene relación con el crimen.
“Perdió la vida en el cumplimiento de su deber al ser atacado por un grupo de civiles armados”, lamentó Miguel Martínez Madrid, director de comunicaciones de la Secretaría de Seguridad, al destacar la trayectoria y valentía del agente Contreras Zelaya.
Otro oficial asesinado en San Pedro Sula
En paralelo, en la zona “caliente” de Monte Bello, en el populoso barrio de Chamelecón, murió el subcomisario Vargas, también en un enfrentamiento con delincuentes fuertemente armados. La Secretaría de Seguridad calificó la situación en el sector como crítica debido a la presencia activa de estructuras criminales.
Patrullajes bajo fuego y un país en alerta
La muerte de ambos oficiales ocurre en un contexto de creciente inseguridad, especialmente en zonas rurales como Olancho, donde el crimen organizado opera con armamento de alto poder, complicando las operaciones de las fuerzas de seguridad.
Este nuevo ataque se suma al asesinato del agente Chown Antonio Bosen Benítez, ocurrido el 22 de octubre, cuando narcotraficantes lo acribillaron durante un ataque armado dentro del hospital de Puerto Lempira, en Gracias a Dios.
Las autoridades mantienen operativos de búsqueda en ambas zonas, mientras la institución policial vuelve a vestirse de luto por la pérdida de dos de sus miembros en menos de 24 horas.





