San Pedro Sula. El fútbol hondureño volvió a encenderse tras las declaraciones del nuevo presidente del Club Deportivo Marathón, Daniel Otero, quien lanzó duras críticas contra la gestión de la Federación Nacional Autónoma de Fútbol de Honduras (FENAFUTH), cuestionando no solo sus resultados deportivos, sino también el modelo que, a su juicio, ha dominado el balompié nacional en los últimos años.
En entrevista con el programa Hora Cero, Otero calificó como una estrategia desgastada el reciente nombramiento del director deportivo español Francis Hernández, señalando que la Federación recurre a figuras extranjeras con discursos atractivos para evitar asumir responsabilidades internas. Según el dirigente verdolaga, los problemas del fútbol hondureño no se resuelven con cambios cosméticos, sino con una transformación profunda de su conducción.
“Ese pase es viejo. Traen a alguien de afuera que hable bonito para convencer a todo el mundo porque ellos ya no quieren dar la cara. Es la teoría del fruto del árbol envenenado: si el tronco está podrido, el fruto será igual”, afirmó Otero, en una de las frases que más repercusión generó.
Críticas al modelo competitivo y a la selección nacional
Más allá de los nombramientos, el presidente del Marathón fue más allá y cuestionó el modelo deportivo que, en su opinión, ha favorecido históricamente a ciertos clubes, particularmente al Club Olimpia Deportivo, con arbitrajes y decisiones institucionales que terminan impactando el equilibrio de la Liga Nacional.
Otero sostuvo que este esquema ha permitido la acumulación de campeonatos y la proyección de jugadores como activos de mercado, pero que ese éxito local no se traduce en resultados internacionales ni en una selección nacional competitiva. A su juicio, los títulos obtenidos bajo condiciones cuestionadas no fortalecen el nivel real del futbolista hondureño cuando enfrenta torneos internacionales o compromisos oficiales con la selección.
Sin mencionar casos específicos de arbitraje, el dirigente apuntó a una problemática estructural: un sistema que prioriza el negocio y la narrativa del éxito interno, pero que deja al país con más de una década de fracasos deportivos a nivel internacional.
“Con Marathón no van a seguir jugando”
El nuevo jerarca verdolaga también denunció lo que considera un historial de irrespeto institucional hacia su club. Recordó episodios en los que jugadores del Marathón habrían sido marginados o afectados por decisiones federativas, como el caso del defensor Erick Norales, a quien —según Otero— se le impidió continuar un proceso con la selección en circunstancias que calificó de inaceptables.
“A Marathón lo han irrespetado. Nos han bajado jugadores hasta del avión para ir a un Mundial. Con Marathón no van a seguir jugando”, advirtió, marcando una línea clara de confrontación institucional.
Doce años sin resultados
En uno de los señalamientos más directos, Otero resumió su postura con una frase contundente: “Los federativos deben entender que llevan 12 años de fracasos. Háganse a un lado. No lograron los objetivos”. Para el dirigente, el balance deportivo de la Federación es el principal argumento para exigir cambios profundos en la dirigencia y en la forma de administrar el fútbol nacional.
Las declaraciones del presidente del Marathón reabren un debate recurrente en el fútbol hondureño: la relación entre poder federativo, clubes históricos, arbitraje, negocio y resultados deportivos. Mientras la FENAFUTH no ha emitido una respuesta oficial, el mensaje de Otero deja claro que el nuevo liderazgo verdolaga no apostará por la prudencia diplomática, sino por una confrontación abierta en defensa de lo que considera equidad deportiva y respeto institucional.
El balón, ahora, queda en la cancha de la Federación.





