Una versión que circuló con fuerza en redes sociales sobre una supuesta condena de ocho años de prisión contra el hondureño Santiago Zúñiga Cruz, conocido popularmente como el “apóstol Chago”, generó confusión en torno a su situación legal en El Salvador. Sin embargo, medios salvadoreños han aclarado que el proceso judicial aún no ha concluido y que, hasta la fecha, no existe una sentencia firme en su contra.
Zúñiga, de 59 años, permanece bajo prisión preventiva mientras avanza el proceso penal por el delito de tráfico ilegal de personas. Las autoridades del país vecino han decretado reserva total sobre el expediente, limitando la divulgación de información relacionada con las audiencias y actuaciones judiciales, con el objetivo de proteger la identidad del menor involucrado.
Proceso bajo reserva judicial
De acuerdo con reportes difundidos por el medio salvadoreño Galaxia TV, el caso continúa en etapa de instrucción en tribunales, sin que se haya emitido un fallo definitivo. La decisión de mantener bajo reserva el proceso responde a las normas de protección de la niñez, ya que el presunto delito habría sido cometido en perjuicio de un adolescente identificado únicamente con las iniciales Y. J. G. C.
El Juzgado de Paz de Pasaquina, en el departamento de La Unión, ordenó detención provisional para el hondureño mientras el Ministerio Público profundiza en las investigaciones.
Acusación formal y coimputada
La Fiscalía salvadoreña acusa a Zúñiga junto a Lidia Saharay Maldonado Matute, de 37 años, por el delito de tráfico ilegal de personas. Ambos habrían sido sorprendidos trasladando al menor sin contar con la documentación requerida para su salida legal de Honduras.
El caso ha despertado interés tanto en Honduras como en El Salvador, debido a la figura pública que representa Zúñiga, quien en años anteriores se dio a conocer por su actividad religiosa y presencia mediática.
Captura en la frontera
Según el requerimiento fiscal, agentes de la Policía Nacional Civil realizaron la captura el pasado 4 de febrero en la estación fronteriza de El Amatillo, punto limítrofe entre Honduras y El Salvador.
Durante la inspección del vehículo en el que se transportaban los imputados, las autoridades detectaron que el menor viajaba dentro de la cajuela del automóvil. Tras la verificación correspondiente, se constató que el adolescente no contaba con autorización legal de sus padres para salir del país, lo que motivó la detención inmediata y la apertura del proceso judicial.
Sin condena confirmada
Pese a los rumores difundidos en plataformas digitales, hasta el momento las autoridades salvadoreñas no han confirmado ninguna condena contra Santiago Zúñiga Cruz. El expediente continúa bajo análisis judicial y sujeto a reserva, por lo que cualquier resolución definitiva deberá ser comunicada oficialmente por los tribunales correspondientes.
Mientras tanto, el hondureño seguirá en prisión preventiva a la espera de que se desarrollen las siguientes etapas del proceso, en un caso que ha generado debate y atención mediática en ambos países.






