Tegucigalpa, Honduras.– A partir de este lunes 30 de marzo, los hondureños enfrentarán un nuevo ajuste al alza en los precios de los combustibles, luego de que el gobierno hiciera oficial un incremento que oscila entre cinco y 13 lempiras por galón en gasolinas, diésel y querosina. La medida, anunciada por la Secretaría de Energía (Sen), responde al comportamiento de los derivados del petróleo en el mercado internacional y vuelve a encender las alarmas entre consumidores y sectores productivos.
El ajuste entra en vigencia desde las 6:00 de la mañana y tendrá un impacto inmediato en las estaciones de servicio de Tegucigalpa y Comayagüela, donde desde el fin de semana se observaron largas filas de conductores intentando abastecerse antes del incremento.
Detalle de los nuevos precios
De acuerdo con la estructura oficial aprobada el sábado 28 de marzo, la gasolina superior de 95 octanos sufrirá un aumento de 6.80 lempiras, elevando su precio de 120.68 a 127.48 lempiras por galón. Por su parte, la gasolina regular de 91 octanos registrará un alza de 5.72 lempiras, situándose en 112.07 lempiras, aunque mantiene un subsidio gubernamental del 50% que busca amortiguar el impacto en los consumidores.
El diésel, uno de los combustibles más utilizados en el transporte de carga y pasajeros, experimentará uno de los incrementos más significativos: pasará de 108.26 a 118.09 lempiras por galón, es decir, un aumento de 9.83 lempiras. Este derivado también cuenta con un subsidio parcial del 50%.
En tanto, la querosina será el combustible con mayor ajuste, incrementándose en 13.82 lempiras para alcanzar un nuevo precio de 125.67 lempiras por galón, lo que representa un duro golpe para sectores de bajos ingresos que aún dependen de este producto para uso doméstico.
El gas licuado de petróleo (GLP) de uso doméstico continuará con un “apoyo económico temporal” por parte del gobierno, manteniendo su precio en 238.13 lempiras, mientras que el gas vehicular aumentará 1.60 lempiras, fijándose en 48.68 lempiras por galón.
Impacto en cadena
Expertos advierten que este nuevo “trancazo” tendrá repercusiones directas en el costo de vida. El encarecimiento del diésel, en particular, podría traducirse en incrementos en el transporte público y en los precios de productos básicos, debido al aumento en los costos logísticos.
Sectores empresariales han señalado que estos ajustes afectan la competitividad y podrían frenar la recuperación económica, mientras que consumidores expresan preocupación por la presión adicional sobre sus ingresos, ya golpeados por la inflación.
Factores internacionales
La Secretaría de Energía explicó que la fórmula utilizada para calcular los precios semanales toma en cuenta el comportamiento de los derivados del petróleo durante los últimos 22 días en el mercado internacional. En ese sentido, las recientes alzas responden a variaciones en los precios globales de los refinados, así como a factores geopolíticos y de oferta y demanda.
Reacción ciudadana
Durante el domingo previo a la entrada en vigor del ajuste, se reportaron extensas filas en diversas estaciones de servicio del país, reflejando la preocupación de los conductores ante el inminente incremento. Para muchos, estos aumentos se han vuelto recurrentes y difíciles de absorber.
Analistas coinciden en que, mientras persista la volatilidad en los mercados internacionales, los precios de los combustibles en Honduras continuarán sujetos a cambios semanales, lo que obliga tanto a autoridades como a consumidores a adaptarse a un entorno económico cada vez más incierto.






