Washington, Estados Unidos.– A pocas horas de cumplirse el plazo impuesto por el presidente estadounidense Donald Trump para que Irán restablezca el tránsito en el estratégico estrecho de Ormuz, la tensión internacional alcanza uno de sus niveles más críticos en décadas, con advertencias que anticipan posibles consecuencias de gran escala para Irán.
El mandatario lanzó un mensaje contundente a través de su red Truth Social, en el que afirmó que “esta noche morirá mentalmente toda una civilización, para no volver jamás”, en referencia a lo que podría desencadenarse si Teherán no accede a las exigencias planteadas por Washington. Aunque expresó que no desea que ese escenario se materialice, dejó claro que lo considera una posibilidad real e inminente.
Trump aseguró que, tras lo que calificó como “un cambio de régimen completo y total” en Irán, con la supuesta llegada de liderazgos “más inteligentes y menos radicalizados”, podría abrirse la puerta a transformaciones profundas. Sin embargo, el tono de sus declaraciones evidenció la incertidumbre que rodea la situación. “¿Quién sabe? Lo descubriremos esta noche”, reiteró, subrayando la trascendencia del momento en el contexto de la historia contemporánea.
El ultimátum fija como hora límite las 20:00 en Washington (2:00 GMT del miércoles) para que Irán desbloquee el paso por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo y mercancías. Este corredor ha permanecido interrumpido como represalia ante la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
De no cumplirse la exigencia, el presidente estadounidense advirtió que su país ejecutará ataques dirigidos contra infraestructura clave iraní, incluyendo puentes y centrales eléctricas, lo que representaría una escalada significativa en el conflicto. “No tendrán puentes, no tendrán centrales eléctricas”, enfatizó Trump en declaraciones ofrecidas desde la Casa Blanca.
El gobernante también hizo referencia a los 47 años transcurridos desde la instauración de la República Islámica en Irán, señalando que ese periodo ha estado marcado, según su criterio, por “extorsión, corrupción y muerte”. En ese sentido, expresó su respaldo al pueblo iraní, al que envió un mensaje de bendición en medio de la crisis.
A pesar del clima de confrontación, Trump indicó recientemente que considera que Teherán ha mostrado disposición a negociar “de buena fe” y que existe interés en alcanzar un acuerdo antes de que expire el ultimátum. No obstante, advirtió que la propuesta iraní actual “no es lo suficientemente buena”, insistiendo en la necesidad de un pacto que garantice la libre circulación del petróleo a través del estrecho de Ormuz.
“Tenemos que llegar a un acuerdo que sea aceptable para todo el mundo”, sostuvo el presidente estadounidense.






