Evo Morales lleva 12 años en el poder en Bolivia (y aún quiere más) con el Socialismo no hay vuelta atrás.
A mediados de los 90, cuando muchos pensaban que su destino sería la cárcel o el cementerio, Evo Morales ya vaticinaba que iba a ser presidente.
Lo que en ese entonces no anticipó fue que alcanzaría 12 años ininterrumpidos como mandatario de Bolivia, que se cumplen este 22 de enero.
Es todo un récord para la accidentada historia de ese país, pero al «primer presidente indígena» le parece insuficiente.
Él mismo ya lo dijo en diciembre del año pasado: «Ahora estoy decidido, voy a ser candidato en 2019».

Si triunfa, Morales, de 58 años, se mantendrá en el poder hasta 2025, nada menos.

«Él siempre tuvo muy claro que la gente quiere más a los futbolistas y también siempre fue muy claro en que valora por sobre cualquier otra obra un espacio donde la comunidad se encuentre, donde los niños sueñen, y eso es una cancha de fútbol», explica Chávez a BBC Mundo.
El exasesor añade que los que lo critican, aún hoy en día, «tal vez no entienden la vida en comunidad; en cambio él sí porque vivió en una».
Por eso fue que en la primera elección que Morales ganó, en 2005, su equipo de campaña tuvo que redoblar esfuerzos para que Evo se encontrara con Diego Maradona en Argentina.

El futbolista argentino participaba en ese entonces de una enorme movilización encabezada por Hugo Chávez y Néstor Kirchner para impedir la creación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) impulsada por Estados Unidos.
Evo y Diego se saludaron, protagonizaron la derrota definitiva del ALCA en la cara de George W. Bush y el mundo los vio abrazados por primera vez.
Pocas semanas después, Evo sorprendía ganando la elección presidencial con más del 50% de los votos a su favor.





