
Debes ser honesto y duro. Dite la verdad y pide la verdad. Escucha la verdad.
Cuando eres duro contigo mismo, demandas lo mismo para los demás. No tengas miedo de ser duro. Desafía a la gente. Cuando la gente es desafiada ponen atención, se vuelven satisfechos y comprometidos cuando tienen problemas que resolver. Las personas no te aprecian por ser blando. Ellos te aprecian por ser firme y tener estándares que esperas.
Piensa en eso de esta manera, por ejemplo. Tomar la difícil decisión de trabajar en fin de semana en vez de irte de fiesta. Ahorrar tu dinero en vez de gastarlo. Mejora tu vida. Estás invirtiendo en ti mismo. Ahora, cuando eres duro contigo mismo, estás empezando a ser la mejor persona que quieres ser.
Otra vez, muchas personas no piensan de esta manera, porque la mayoría de las personas son blandas. Haz una lista de las cosas en las que eres blando y donde eres duro. ¡Estoy seguro de que hay más áreas en las que eres blando que en las que eres duro en esa lista!
Identifica tu razón y derríbala para avanzar. Nunca tengas miedo de apostar por ti mismo. Tomar una decisión es valiente, desafiante. Tomar decisiones difíciles y ser duro es una señal de crecimiento. Eso significa que estás poniendo prioridades y metas que son lo suficientemente importantes para ti que olvidarás la gratificación instantánea por el logro a largo plazo.
Esto podría ser incómodo para ti al principio pero como con todo, la práctica hace la perfección. Te parecerán más fáciles tus decisiones si sabes que estás en el correcto curso de la acción.
Eso probablemente significa que algunas personas te digan que eres irracional por tus decisiones, pero eso es un cumplido. Significa que no te estás rindiendo o cediendo. Quédate con tus armas. Sé duro e inquebrantable en el logro de tus objetivos. Alcanzar tus metas es lo que finalmente te llevará a la libertad financiera.





