TEGUCIGALPA.- Tal parece que la familia Lobo Sosa continuará en aprietos legales, pues se ha revelado que el primer requerimiento fiscal contra un expresidente hondureño está listo y es para Pepe Lobo, quien será acusado de malversar unos 25 millones de lempiras durante su mandato 2010 – 2014, los cuales debían utilizarse para el infame «Bono Diez Mil».
Wilfredo Cerrato Durón, exministro que administraba la Casa Presidencial, también saldrá salpicado por este caso. Este sería acusado de violación de los deberes de funcionario público y malversación de caudales públicos.
De acuerdo a la investigación Durón cambiaba las cuentas bancarias a las que iba el dinero, en contubernio con Pepe Lobo.
La investigación la ha realizado el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), en el pasado mes de mayo del 2017, por presuntos actos de corrupción en las secretarías de la Presidencia y Finanzas, en la ejecución de fondos que serían destinados para financiar programas de asistencia social en el 2013.
Todo inició -según representantes del CNA- por una denuncia anónima que recibieron.
En la investigación se identificaron transacciones, de junio a noviembre del 2013, en el Patronato Nacional de la Infancia (Pani), la Secretaría de Finanzas y Casa Presidencial, por un monto de 310 millones, provenientes del Fondo de Cooperación Canadiense, que fueron movidos entre estas tres dependencias, a seis meses de concluir el período presidencial del exmandatario.
Los 25 millones que según la investigación, habrían malversado el exmandatario y su administrador de Casa Presidencial, formaban parte de los recursos transferidos por el Pani a Finanzas y esta, finalmente a la administración general de Presidencia, a través de la Tesorería General de la República (TGR).





