EE UU extrajo en 2017 a un informante de la trama rusa clave para la CIA. Medios rusos afirman que se trata de un hombre que desapareció en Motenegro y tiene casa en Virginia sin haber cambiado de identidad

Es necesario retroceder dos años y mirar a los Balcanes para empezar esta historia. En julio de 2017, el funcionario ruso Oleg Smolenkov se evapora junto a su esposa y tres hijos cuando se encontraban de vacaciones en Montenegro. Rusia abre una investigación criminal con poco éxito. A los Smolenkov se los ha tragado la tierra y todas las pesquisas sobre un posible asesinato o rapto acaban por no llevar a nada. Y esta semana, dos años y dos meses después, la cadena de televisión CNN publica la operación de “extracción” del topo que la había CIA reclutado tiempo atrás. Fuentes anónimas del Gobierno americano o de inteligencia fueron confirmando los detalles a prensa local sin revelar su identidad por motivos de seguridad. Pero un periódico ruso, Kommersant, publicó el nombre del supuesto informante: Oleg Smolenkov. Ni la inteligencia estadounidense ni la Administración confirman, lógicamente, la identidad del supuesto espía. Smolenkov ha vuelto a desaparecer del mapa.





