El lanzamiento virtual estuvo a cargo de un panel conformado por el sociólogo costarricense, Jorge Coronado; Adrián Falco de la Fundación SES de Argentina; la paraguaya, Verónica Serafini y el peruano Carlos Bedoya, de la Red Latinoamericana por Justicia Económica y Social (Latindadd).
La propuesta se basa en un estudio que evidencia la necesidad de crear tributos a los patrimonios más grandes del continente como forma de paliar las devastadoras consecuencias de la pandemia del COVID-19 y combatir la creciente desigualdad.
Cálculos conservadores indican que un impuesto así, tendría un potencial de recaudación 26,504 millones al año en 20 países de la región. Este monto podría cubrir el acceso universal a la vacuna contra el coronavirus.





