Maneja la dialéctica de la demagogia barata y es capaz de dormirte con los ojos abiertos.
En los últimos años la gente se comienza a dar cuenta de la enorme farsa política que representa. Los acuerdos de cogobernanza con la narco dictadura son evidentes.
MEL se juega la de perder todo o seguir en su romance con JOH y el nacionalismo que le deja millones de lempiras cada cuatro años. Por eso, no lo vemos llamando a la INSURRECIÓN, ni mucho menos alentando la salida del narcodictador, porque, hoy, más que nunca, está total y absolutamente cómodo con el narcopoder.





