Lima, Perú.
El presidente de Perú, el izquierdista Pedro Castillo, se salvó de ser destituido por el
Congreso, al cierre de un juicio político que mantenía al país en vilo.
Tras un debate de más de ocho horas de duración en el Congreso, en el que
mandatario presentó sus descargos al inicio y luego hablaron 95 parlamentarios, solo
55 legisladores votaron a favor de la destitución, 54 en contra y 19 se abstuvieron. Se
requerían 87 votos para ser aprobada.
El resultado de la votación no fue sorpresivo, porque los medios peruanos habían
anticipado que los opositores radicales no contaban con los votos necesarios para echar del
poder al gobernante, un maestro rural de 52 años.
La oposición acusaba a Castillo de falta de rumbo y permitir una presunta corrupción en su
entorno. Además, le criticaron sus constantes crisis ministeriales que se traducen en cuatro
gabinetes en ocho meses, algo inédito en Perú.





