Tegucigalpa, Honduras
“No se nada, no he podido ver a mi hijo”, dijo el expresidente Porfirio Lobo Sosa, al
presentarse al lugar donde fue acribillado su hijo y tres personas más.
Explicó que su hijo salió a departir con unos amigos a una discoteca la noche del miércoles y que después le avisaron que lo habían asesinado.
Con el hijo del expresidente Said Lobo Bonilla, de 19 años, fueron acribillados su
guardaespaldas, un sobrino político del ex jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas
Armadas, identificado como Luis Zelaya de 23 años y una cuarta persona cuyo nombre no fue precisado.
Lobo Sosa dijo que las cuatro personas venían saliendo de la discoteca en dos carlos, de pronto salieron hombres armados, quienes los obligaron a salir y fue cuando los acribillaron.
No se puede decir si esto iba dirigido porque los bajaron a los cuarto y los mataron, dijo al
señalar que la violencia está carcomiendo a la sociedad.
“Son cosas que suceden, son cosas que duelen”, exclamaba Lobo Sosa a unos pasos donde yacía el cuerpo de su hijo de 19 años.
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