Equipos especiales de investigación saturaron ayer la colonia Miraflores Sur, de Tegucigalpa, encontrando al interior de una casa un vehículo que supuestamente usaron los criminales para ultimar a cuatro jóvenes, la madrugada del jueves, en la salida del edificio Torre Morazán.

Efectivos policiales trabajan en identificar a los autores de la masacre de los cuatro muchachos, entre ellos el hijo del expresidente Porfirio Lobo Sosa (2010-2014) y la ex primera dama, Rosa Elena Bonilla de Lobo.
Ayer en la mañana, mediante una denuncia anónima y ciudadana se informaba a la Policía Nacional que en la colonia Miraflores Sur estaba en abandono un vehículo igual al usado en la masacre. Se trata de un pick up, color negro, marca Amarok Volkswagen, doble cabina.
Varios equipos policiales y de investigación cerraron un circuito de la referida colonia. Rápidamente, agentes de criminología llegaron a un complejo de apartamentos.
En el parqueo del edificio se encontró el automóvil supuestamente utilizado por los victimarios. Desde las 6:00 de la mañana, los efectivos policiales cerraron tres accesos a ese sector, mientras técnicos de la Unidad de Inspecciones Oculares realizaban las pericias respectivas en el automotor.
Durante la operación se requirió a dos personas que viven en ese edificio. Los retenidos ayer eran investigados por su posible vinculación con el crimen múltiple.
Aunque las autoridades de la Secretaría de Seguridad y Policía Nacional hasta ayer por la tarde no se habían pronunciado al respecto, se supo extraoficialmente que ya tienen plenamente identificados a los participantes del hecho criminal.
Los dos ocupantes del vehículo, a eso de las 2:00 de la mañana del jueves anterior, fueron bajados por la fuerza por un comando de al menos siete sujetos encapuchados que luego de hacerse pasar como policías antipandillas, los ejecutaron a tiros.

Tras matar a cuatro personas, los disfrazados de antipandillas huyeron del lugar corriendo para abordar un automóvil tipo pick up, color negro, que los esperaba fuera del edificio ubicado a la orilla del bulevar Morazán.
En la fuga de los criminales sucedió un intercambio de disparos, saliendo herido uno de los delincuentes.

Según otras versiones policiales, cuando se daban a la fuga los falsos agentes dispararon con sus armas largas, perforando a disparos el lujoso vehículo en donde se conducían dos de las víctimas, incluso el hijo del expresidente Lobo Sosa.
El automóvil el jueves pasado fue trasladado a un recinto policial. El lujoso automotor presentaba seis disparos en la parte frontal. Otro de los disparos explosionó una llanta delantera.
Otras versiones indican que los sicarios dispararon contra el automotor con la intención de atemorizar y no ser perseguidos en ese mismo vehículo. (JGZ)
Supuestamente, para que no muriera desangrado sus mismos compañeros de fechorías lo trasladaron a un centro asistencial de Comayagüela.
Otras informaciones indicaban que el sujeto herido había muerto cuando era atendido por médicos de turno y varios agentes preventivos y de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), se trasladaron al centro asistencial para indagar con resultados negativos. A la morgue capitalina tampoco fue ingresado o reportado ningún muerto con esas características.





