A través de un comunicado, la empresa informó sobre la situación, expresando su agradecimiento a Dios y a sus usuarios. En el comunicado, emitido TISMA detalla que la suspensión de sus unidades de transporte público se debe a la extorsión que afecta no solo a la empresa, sino a todas las unidades a nivel nacional.
El escrito destaca la difícil situación que implica trabajar bajo la amenaza constante de extorsión y enfatiza el compromiso de la empresa de evitar que usuarios, conductores y personal resulten afectados. Sin embargo, no especifica cuándo se reanudarán las operaciones.
La paralización de esta ruta deja en evidencia cómo la extorsión y la violencia tienen de rodillas al sector transporte en toda Honduras.





