SAN PEDRO SULA.- Muchos ciudadanos se han quejado de los agentes de tránsito porque les han decomisado las licencias e interpuesto onerosas multas tras haberse bebido tan solo «un traguito» de alcohol.
Estos ciudadanos aseguran que estaban sobrios al momento de la prueba de alcohelemia y por tanto consideran injusto que esto ocurra. Sin embargo, las autoridades del país reiteran que se sigue la norma a nivel latinoamericano, la cual tiene como rasgo en común entre varios países la severidad.
“En Honduras un trago que se tome de vodka o vino, sale positivo”, comentó al respecto Oscar Gómez, director del Instituto Hondureño para la Prevención del Alcoholismo, Drogadicción y Farmacodependencia (IHADFA).
Los representantes de Tránsito opinan lo mismo.
“Quien va a conducir no debe siquiera oler el alcohol, ni siquiera probarlo. El que maneja que no ingiera alcohol. Es cero bebidas mientras conduzca”, manifestó Oswaldo Arita, subdirector de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte.
En Honduras, la prueba da positivo si la persona registra un nivel de o mayor a 0.07 miligramos de alcohol en la sangre. En comparación, en El Salvador el límite es de 0.04, en Nicaragua y Costa Rica de 0.05 y en México de 0.08.
“La persona que conduce bajo la ingesta de bebidas alcohólicas o drogas y tiene algún accidente con lesiones graves y muertes se remite a la Fiscalía, quien determina si es un delito culposo u homicidio”, indicó Arita.






