El fiscal general de la República, Johel Zelaya, aseguró que no le teme a un eventual juicio político en su contra y reiteró que está preparado tanto para dejar el cargo de inmediato como para concluir su mandato constitucional el 28 de febrero de 2029, si así lo decide el Congreso Nacional. Sus declaraciones se dan en un contexto de crecientes tensiones políticas y cuestionamientos por las investigaciones impulsadas desde el Ministerio Público.
Zelaya fue enfático al señalar que su permanencia en el cargo no es una prioridad personal, sino el cumplimiento de su deber frente a la institucionalidad del país. “Estoy listo para irme mañana del Ministerio Público o para irme el 28 de febrero de 2029.
En ese sentido, reiteró que no teme a un juicio político y que, de presentarse, lo enfrentará con la convicción de que su elección fue constitucional y que su mandato está vigente hasta 2029. No obstante, reconoció que el futuro del Ministerio Público está en manos de los 128 diputados del Congreso Nacional, quienes tienen la facultad de definir si se impulsa o no un proceso de esta naturaleza. “Las instituciones son permanentes y este podría ser un momento para demostrarle al país que la institucionalidad se respeta”, apuntó.
Finalmente, al ser consultado sobre lo resuelto por la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia en relación con la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Zelaya señaló que el Ministerio Público respeta las resoluciones judiciales. No obstante, precisó que la institución analiza las líneas de investigación que, según sus palabras, se encuentran actualmente bloqueadas.
Con estas declaraciones, Johel Zelaya reafirma su postura de resistencia frente a las presiones políticas y deja claro que su gestión al frente del Ministerio Público continuará marcada por el énfasis en la lucha contra la corrupción y el respeto a la institucionalidad, independientemente del desenlace político que enfrente en los próximos meses.





