Dos menores de edad de distintas familias desaparecieron el pasado sábado en el barrio Los Carbones, en el municipio de Talanga, Francisco Morazán, por lo que las autoridades hondureñas investigan posibles redes de tráficos de personas.

La alarma la encendieron los familiares, quienes alertaron a las autoridades sobre la desaparición de las menores, Milagros Irías y Khaterin del Cid, justo un día después que al menos 10 niñas fueran rescatadas de una embarcación en Roatán, Islas de la Bahía, aparentemente víctimas de trata de personas.

Ante la preocupación, los familiares de las adolescentes compartieron el número 3289-5981 para quien tenga información sobre su paradero.

Tras conocer el caso, el portavoz de la Secretaría de Seguridad, comisionado Miguel Martínez Madrid, informó que las diferentes direcciones de la Policía Nacional ejecutan acciones contra posibles estructuras criminales de «coyotes«.

«Estarían desde la frontera con Nicaragua o de las zonas rurales de Honduras traficando con personas», precisó.

Al respecto, el funcionario recordó un hecho sucedido en Talanga, donde dos mujeres raptaron a un bebé y lo trasladaron hasta Corinto, punto fronterizo entre Honduras y Guatemala.

«A juicio racional deductivo quiere decir que este bebé iba a ser llevado a Guatemala o a un país del norte; tenemos que tener mucha precaución», dijo el comisionado.

Agregó que las estructuras de tráfico de personas es un fenómeno reciente en países latinoamericanos, cuyos ciudadanos suelen migrar irregularmente a América del Norte.

No poner en riesgo a los menores

Martínez Madrid detalló que en el caso de la migración irregular, mayormente a Estados Unidos, los niños corren riesgos cuando sus tutores legales los envían con personas recomendadas y no acompañados de parientes.

También hizo un llamado a los padres de familia a tener un correcto manejo de las redes sociales, así como supervisar el uso de las mismas por parte de los menores.

Para ello la Secretaría de Seguridad aconseja:

  • Tener contraseñas resistentes y no compartirlas con nadie
  • Aceptar solicitudes en redes sociales solo de personas conocidas
  • Configurar la privacidad de las publicaciones
  • No compartir información personal
  • Evitar publicaciones que dañen la reputación
  • No compartir sus actividades y ubicación en tiempo real

Asimismo, instó a las cabezas de hogar estar al pendiente de las amistades de los menores de edad y a quien frecuentan en sus horas libres.