Tegucigalpa / San Pedro Sula, Honduras –
La comunidad jurídica hondureña se encuentra consternada y en estado de alerta tras el asesinato del reconocido abogado penalista René Altamirano Interiano, víctima de un ataque armado que ha reavivado la preocupación por la seguridad de los profesionales del derecho en el país. El hecho también pone nuevamente bajo el foco público la percepción de impunidad y la necesidad de mecanismos de protección efectivos, según manifestaron dirigentes del gremio legal.
La muerte violenta de Altamirano, ocurrida la tarde del pasado viernes en el barrio Medina de San Pedro Sula, Cortés, ha generado rechazo generalizado y llamados urgentes a las autoridades para esclarecer lo ocurrido y garantizar justicia. Testigos y autoridades policiales coinciden en que el jurista fue interceptado por al menos dos hombres a bordo de una motocicleta, quienes le dispararon repetidamente cerca de su bufete, causándole la muerte de manera inmediata.
Llamado a la justicia y fin de la impunidad
Con la indignación como telón de fondo, el Colegio de Abogados de Honduras y la familia de Altamirano han exigido a las autoridades que no se repitan los errores del pasado, cuando varios asesinatos de juristas quedaron sin resolverse y en aparente impunidad. El hijo de Altamirano, René Bladimir Altamirano, expresó el dolor y la frustración de su familia ante un país donde “hasta ser abogado se ha vuelto un riesgo”, e hizo un llamado a que los responsables sean identificados y castigados.
Mientras las investigaciones continúan y el gremio jurídico busca respuestas, la comunidad hondureña observa con atención y esperanza de que este caso no quede en otro capítulo más de impunidad.






