Cómo los estudiantes enojados tras el tiroteo en Florida se convirtieron en un movimiento a favor de más control de armas en Estados Unidos
«El objetivo es juntarnos y decir: ya es suficiente, no podemos tener más tiroteos en escuelas, no podemos perder más amigos», explicó Koerber a la BBC en el bus rumbo a Tallahassee, capital de Florida, para confrontar a autoridades y legisladores.
Él y un centenar de otros alumnos de Marjory Stoneman Douglas, la escuela donde un atacante armado mató a 17 personas el pasado 14 de febrero, dieron así ímpetu este miércoles al movimiento juvenil #NeverAgain (#NuncaMás) que cobra fuerza en este país.
Con paros escolares, actos y marchas que organizan en diversas ciudades, incluida la cuna del poder en Washington, los estudiantes enojados se han vuelto la voz nueva y desafiante del debate sobre las armas en EE.UU.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES«Están usando muy bien el impulso, esto puede cambiar la discusión», dice Kei Kawashima-Ginsberg, directora de Circle, un centro que investiga la participación civil y política de los jóvenes estadounidenses, en diálogo con BBC Mundo.
«Que nos tomen en serio»
Si los estudiantes en lograrán imponer restricciones al uso de armas en EE.UU., o si todo seguirá igual como en otras masacres recientes en este país, es algo que está por verse.
De hecho, mientras los sobrevivientes de Parkland se dirigían a la capital de Florida, Tallahassee, legisladores de ese estado rechazaron una moción el martes para considerar la prohibición de armas semiautomáticas como la usada en su escuela.
Pero esto aumentó la ira de los estudiantes, que se hicieron oír en el Capitolio estatal este miércoles.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES«No importa cuántas personas mueran. La legislatura, los que están en el poder, no han tomado medidas. (…) Cuanto más estén sin actuar, menos merecen estar en el cargo», dijo Ryan Deitsch, uno de los estudiantes sobrevivientes, tras reunirse con legisladores.
«No estamos aquí para que nos digan que somos geniales», sostuvo su compañera de escuela Delaney Tarr. «Lo hacemos para que los legisladores hagan un cambio, que nos tomen en serio».






