Es el primer país del mundo en decretar por ley, la igualdad de salario entre hombres y mujeres. Hace nueve años que Islandia figura en primer lugar en los informes del Foro Mundial de Davos sobre la igualdad de género. La paridad en Islandia, un combate ganado a pulso.
La filial islandesa de IKEA es una de las pioneras en implementar igualdad de trato entre hombres y mujeres. La mitad del personal y la mayor parte de los directivos, son mujeres, y las ventajas están ahí, según su presidente, Thórarinn Aevarsson, Presidente de IKEA Islandia: «Es absolutamente imposible tener una empresa rentable a largo plazo si el personal que trabaja en ella no es feliz. Los empleados felices, producen más, venden más. Y si la mitad de la plantilla no es feliz, no puedes dirigir un negocio próspero». La paridad se aplica también en el hogar. Tanto los papás como las mamás disponen de un permiso parental de tres meses cada uno, por cada hijo, y tres meses más, para repartirselos entre ellos.
La lucha contra la discriminación forma parte de la educación de los islandeses. La asignatura sobre la paridad es obligatoria en la enseñanza secundaria. Hanna Björg Vilhjálmsdóttir fue quien la puso en marcha hace diez años, en este instituto. Según ella, «no habrá igualdad en ningún lado, en ninguna sociedad a menos que la escuela no forme parte activa en ello. La idea de gualdad toma forma aquí, en clase.»
Un combate que no cesa y en el que Islandia aún tiene mucho por delante, ya que, al mismo tiempo este país registra altos niveles de violencia contra las mujeres.







