- Desde la medianoche de este domingo las saudíes más osadas han tomado las calles del reino ultraconservador para protagonizar su primer trayecto al volante. «Es un gran día que tenía que llegar. Las autoescuelas están abarrotadas. Es histórico aunque el número de conductoras no sea muy elevado porque muchas optarán por el lujo de seguir teniendo un conductor«, narra a EL MUNDO la veinteañera Abrar Moshaya desde la liberal Yeda, a orillas del mar Rojo.
Según las autoridades saudíes, más de 120.000 mujeres han iniciado las gestiones para obtener el permiso. «Decenas de mujeres han conducido, pertrechadas con sus recién obtenidas licencias por la ajetreada y concurrida calle Tahliah y otras de la capital, junto a maridos y parientes varones. Desde la acera, los espectadores las animaban», ha relatado el Ministerio de Información saudí a propósito de las primeras horas del fin de una prohibición única en el planeta que durante décadas ha sojuzgado a las féminas.
El hito marca apenas el inicio del camino. Una larga y azarosa ruta espera aún a la población femenina de Arabia Saudí, condenada a vivir una eterna infancia. Un itinerario de reivindicaciones pendientes que se enfrenta, además, a la represión gubernamental de las activistas que litigan por sus derechos. Los que siguen son algunos de los trámites y acciones que permanecen lejos de su alcance.
Obtener un pasaporte y viajar al extranjero
Matricularse en la universidad
Abrir una cuenta bancaria
Casarse
Contar con el beneplácito del tutor es vital para contraer matrimonio. En caso contrario, los tribunales locales no reconocerán el enlace.
Salir de prisión
Las mujeres que desafían la autoridad del tutor pueden ser acusadas de desobediencia.
Vestirse con libertad
Compartir espacio público con hombres
Conquistas recientes
Custodia de los hijos.






