«Tuve que hacer que mi secuestrador se enamorara de mí»
Después de dos días de estar encadenada a una cómoda, Chloe Ayling aceptó compartir la cama con su secuestrador.
«Mientras más comenzamos a hablar, más se estaba formando el vínculo y cuando me di cuenta de que comenzaba a gustarle, supe que tenía que usar eso como ventaja», cuenta Ayling al programa de la BBC Victoria Derbyshire.
La historia de esta modelo británica de 20 años tomó notoriedad , luego de pasar seis días secuestrada en Milán, Italia, con la amenaza de ser vendida en internet.

Su secuestrador Lukasz Herba, de 30 años, engañó a Ayling con la promesa de una sesión de fotos, en julio pasado, en Italia.
A la joven le inyectó la droga ketamina, la desnudó, la esposó, la metió en una valija y condujo 193 km con ella en el maletero de un auto hasta una remota granja.
Ayling contó que fue «horrendo» cuando llegó a la casa y Herba dijo que la venderían como esclava sexual a menos que consiguiera 300.000 euros (US$350.000).
«Creí que lo que estaba diciendo era verdad y no lo dudé por un segundo porque eran muy detalladas las respuestas a mis preguntas», describe la joven.
Pero su secuestrador también le preguntó si podía besarla y si podrían llegar a tener una relación.
«Pensé que esa era mi oportunidad de escapar», dijo Ayling.
«Una vez que vi su reacción ante la posibilidad de una relación en el futuro, el comenzó a actuar con entusiasmo y estaba muy ansioso, siempre hablando de eso. Su respuesta me hizo pensar que tenía que seguir fingiendo».
Derechos de autor de la imagenEPALa liberación
Cuando se dio cuenta de que el rescate no se iba a pagar, la liberó llevándola al consulado británico en Milán.
Mientras esperaban que se abriera, testigos informaron que los vieron reír y bromear en un café.
Puede parecer extraño, «¿pero por qué serías distante con la persona que está comenzando a sentir algo por ti y está confiando en eso para liberarte?
«Tuve que hacer todo lo posible para que se enamorara de mí».
«Todavía no entiendo del todo cuál fue su motivación», cuenta Ayling a la BBC.
Derechos de autor de la imagenREUTERS«No puede ser solamente dinero, porque me elijo a mí y me agregó a Facebook hace dos años, es como si me hubiera estado persiguiendo todo este tiempo. Debe ser una obsesión«.





