El presente gobierno ya insinuó que no le otorgará a la CICIH la categoría de acusador privado y le ofrece un premio de consuelo.
Las respuesta del gobierno a la Organización de Naciones Unidas (ONU), sobre la posible instalación de la Comisión Internacional contra la Corrupción e Impunidad en Honduras (CICIH), no termina de convencer a algunos sectores en vista que no podrá ser un acusador privado al margen del Ministerio Público.
De acuerdo con el ministro de Transparencia, Edmundo Orellana, si se le pueden encontrar vías a la CICIH para que se convierta en un querellante adhesivo.

«Ese planteamiento de Naciones Unidas se logre efectivizar y como se puede hacer eso en el proceso penal que la acción pública penal la ejerce el Ministerio Público pero que se pueda personar la CICIH como querellante adhesivo y ya puesto en el proceso que tenga vida independiente y que actúe ante el tribunal de forma independiente incluso del mismo Ministerio Público«, expresó Orellana.
Es el camino más transitable que el gobierno de Xiomara Castro le ofrece en la contra propuesta a las Naciones Unidas, el problema dicen algunos profesionales del derecho es que al cambiar los términos de acusador privado a querellante adhesivo la CICIH estaría siempre adherida a los antojos o caprichos del fiscal de turno.
Pero no basta con entregarle la lima, el machete y la vaina para que la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas corte parejo la maleza de la corrupción una vez que llegue al país.
Desde el Ejecutivo y sobre todo desde el Congreso Nacional se tienen que enviar otras señales.
La última palabra la tiene el presente gobierno que ya insinuó que no le otorgará a la CICIH la categoría de acusador privado a cambio le ofrece un premio de consuelo de querellante adhesivo, una postura que no vista mucho con la actitud vacilante de la junta directiva y la bancada oficialista de Congreso Nacional que no entra al fondo de las reformas que facilitarían o trancarían el trabajo de la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas.





