San Pedro Sula, Honduras. — La judicialización de uno de los casos de violencia más crudos ocurridos en el municipio de La Lima, departamento de Cortés, avanza esta semana con un giro decisivo: el policía municipal Luis André Velásquez Torres aceptará formalmente ante un juez su responsabilidad en el asesinato de dos mujeres, en un intento por obtener una reducción de pena a través de un procedimiento abreviado, informó el Ministerio Público.
Velásquez Torres, quien se encuentra recluido en prisión preventiva por estos hechos, se presentará este miércoles 4 de marzo de 2026 ante un tribunal para ratificar su confesión, un paso legal que podría disminuir significativamente su sentencia por los delitos de femicidio agravado cometidos en perjuicio de su expareja y de otra joven mujer.
El crimen que conmocionó a La Lima
El doble homicidio ocurrió en la madrugada del domingo 13 de noviembre de 2022, alrededor de las 3:00 a.m., en la colonia Los Maestros, de La Lima. Según la investigación judicial, Velásquez Torres vigiló a las dos mujeres desde un centro bailable del municipio, donde habían estado departiendo. Cuando se marcharon del lugar en un taxi que habían contratado, el policía —que había terminado una relación sentimental con una de ellas cinco meses antes— las siguió hasta la vivienda de la víctima principal.
Una vez que las jóvenes descendieron del vehículo, el acusado salió de inmediato de su motocicleta y, portando su arma reglamentaria (una pistola calibre 9 milímetros que utilizaba por estar asignado a la protección del alcalde de La Lima), abrió fuego contra las dos mujeres.
El primer disparo alcanzó a Génesis Nazareth Cerrato Montes, de 19 años, mientras apenas abría el portón de la casa, donde recibió cinco impactos de bala. Al observar la escena, Cinthia Carolina Castro Castañeda, de 26 años y su expareja —que se encontraba embarazada de tres meses— intentó huir, pero fue alcanzada por el agresor, quien le disparó en repetidas ocasiones por la espalda hasta terminar con su vida en el mismo lugar de los hechos.
Víctimas con historias y sueños truncados
La justicia hondureña tipificó las muertes como femicidio agravado debido a que la fiscalía logró acreditar que los crímenes estuvieron marcados por premeditación y alevosía, además del abuso de poder ejercido por el hombre sobre sus víctimas.
Cinthia, hija de un pastor evangélico de la zona, era madre de familia y su muerte dejó en orfandad a dos menores. Por su parte, Génesis era conocida en el municipio por su trabajo como bailarina profesional, desempeñándose en actividades culturales y artísticas que la habían convertido en una figura apreciada por su grupo de amistades. Su trágico final conmocionó a la comunidad limeña, generando protestas y llamados urgentes para reforzar la protección de las mujeres en todo el país.
Procedimiento abreviado: ¿qué implica?
El llamado procedimiento abreviado es un mecanismo legal contemplado en el sistema judicial hondureño que permite al imputado aceptar responsabilidad por los hechos imputados a cambio de una rebaja en la pena que puede imponerse. En el caso de Velásquez Torres, el Ministerio Público ha solicitado que se le impongan 18 años con nueve meses de prisión por cada uno de los dos femicidios, lo que sumaría un total de 37 años con ocho meses de cárcel, lo mínimo dentro del rango penal, si el acuerdo se aprueba.
De no acogerse a este instrumento procesal y optar por un juicio ordinario, el exuniformado podría enfrentar hasta 60 años de prisión, ya que la máxima pena por cada delito de femicidio agravado en Honduras es de 30 años.
Una comunidad que reclama justicia
El caso no solo ha expuesto la violencia machista que se vive en Honduras —uno de los países con mayores índices de femicidio en la región— sino que ha generado un debate sobre el uso de armas de fuego incluso por parte de agentes encargados de proteger a la ciudadanía. Organizaciones locales de derechos humanos y colectivos feministas han manifestado su preocupación y han exigido medidas más efectivas para prevenir estos hechos, así como justicia plena para las víctimas y sus familias.
Mientras tanto, familiares de Cinthia y Génesis esperan que el proceso judicial llegue a su fin con penas ejemplares que sirvan de advertencia contra la violencia de género en Honduras, y que la muerte de estas dos jóvenes no quede impune en un sistema que muchos consideran lento y con múltiples deficiencias.






