Economía Educación La nota roja Sucesos

Las estadísticas oficiales de desempleo y mendicidad que se observa en las principales ciudades del país.

La Encuesta Permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), registró una tasa de desempleo abierta de 5.7 por ciento el 2019. “Eso era más o menos 240 mil hondureños en condición de desempleo”, expresó el ministro de Trabajo, Olvin Villalobos.

“Esa misma cifra a diciembre del 2020, pasó de 5.7, a 10.9 por ciento. Eso indica que hubo un crecimiento de 240 mil, a 440 mil”. Es decir que “el efecto durante el año 2020 fue de 200 mil hondureños en condición de desempleo”, argumentó Villalobos.

Agregó que “los números reales” por suspensiones de contratos de empleo que registra la STSS en función de las solicitudes que presentaron las empresas, suman un total de “160 mil hondureños en esa condición”.

Pero “muchas de estas suspensiones de contratos retornaron a su normalidad, dado que esto sucedió durante la pandemia, mientras la economía estuvo cerrada. La economía se ha ido aperturando poco a poco y en esa medida han ido retornando a sus puestos de trabajo”, apuntó el ministro de Trabajo.

Estos números son parte de las negociaciones para un ajuste salarial entre obreros y patronos, que después de seis meses de reuniones no han llegado a un acuerdo, razón por la cual, el Ejecutivo se dispone a decretarlo.

No obstante, esta semana es crucial para que los empresarios y la dirigencia obrera alcancen un acuerdo a última hora y evitar así que el ajuste al salario mínimo quede en manos de Casa Presidencial.

Los obreros piden un incremento de hasta 6 por ciento que abarcaría a aproximadamente 450 mil trabajadores del sector privado que han visto caer su poder adquisitivo con los incrementos a la canasta básica, los combustibles y los costos por bioseguridad, entre otros.